Mostrando entradas con la etiqueta John Verdon. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta John Verdon. Mostrar todas las entradas

jueves, 2 de febrero de 2017

de John Verdon.


Título: Deja en paz al diablo
Autor: John Verdon
Editorial: Roca Editorial, 2012
Páginas: 504.

SINOPSIS.

Han pasado seis meses. David Gurney apenas ha conseguido reincorporarse a una cierta normalidad después de haberse encontrado al borde de la muerte tras resolver el caso más peligroso al que se había enfrentado. Madeleine, su esposa, está preocupada; Gurney ha sido diagnosticado con síndrome de estrés post-traumático y nada parece alegrarle. 

Días después el ex detective recibe una llamada. Connie Clark, la periodista que creó la leyenda de Súperpoli y lo catapultó a la fama quiere pedirle ayuda. Su hija Kim está realizando un documental sobre las familias de las víctimas de un asesino en serie al que nunca atraparon, el Buen Pastor, y Connie quisiera que Gurney supervisara sus investigaciones y la guiara. En parte por aburrimiento y en parte por hacerle un favor a Connie, Gurney acepta. 

Sin embargo, esto no será más que el principio. Incapaz de ponerle coto a su curiosidad y a su necesidad de resolver cada una de las incógnitas que se le presentan, David Gurney se verá arrastrado a una investigación para descubrir la verdadera identidad del asesino.

IMPRESIÓN PERSONAL.

Éste es el tercer libro que leo de Verdon en muy poco espacio de tiempo, muestra de que es un autor que me ha gustado mucho y su personaje principal, David Gurney, me ha encandilado hasta desear ver como va evolucionando en cada una de sus novelas. Es como si estuvieras muy cerca de él y de su familia, en su propia casa, ya que como sabéis, David Gurney está jubilado a sus cuarenta y siete años de edad después de veinticinco años de servicio en la policía y cuando trabaja en un caso es porque lo contratan como asesor o similar porque tampoco está dado de alta como detective privado, algo que seguramente quebraría su matrimonio con Madelaine. Precisamente, Gurney se ha jubilado anticipadamente para trasladarse a vivir en la tranquilidad del campo, lejos de la ciudad y lejos de todo aquello que pueda suponer un peligro para su vida o la de su familia. Sin embargo, ya sabemos por novelas anteriores que ser detective y, sobre todo, resolver enigmas va en la naturaleza de este policía retirado y que por mucho que su mujer intente que centre su atención en las tareas cotidianas tales como ocuparse de un huerto, arreglar el tractor o podar los árboles junto a ella, Gurney no puede evitar centrar su atención en la resolución de los casos que de forma ocasional le llegan, siempre consistentes en misterios por resolver dentro de un mundo lleno de mal.

En este caso, he visto una evolución respecto de las dos novelas precedentes ya que en las dos anteriores lo que más llamó mi atención era la resolución de los misterios, la intriga de saber paso a paso como va desentrañando el puzle hasta su resolución. Un puzle muy bien encajado, lleno de piezas escondidas difíciles de localizar y que la deducción de Gurney va sacando poco a poco a la luz. En esta novela, además de la intriga y el misterio en torno a un asesino que mató en el pasado a varias personas cuyo único punto en común era que conducían todas ellas un Mercedes negro y que nunca fue hallado, el Buen Pastor, se une una parte importante de crítica social hacia los medios de comunicación como la televisión, en concreto, hacia ese tipo de programas sensacionalistas que generan gran alarma social, grandes audiencias sin importarles que muchas veces con su nefasta información poco fundada ponen en peligro la vida de muchas personas. Pero ya sabemos que lo importante de estos "estupendos programas y periodistas de pacotilla", lo único que importa es los datos de audiencia y los suculentos ingresos que se producen en determinadas cadenas de televisión ¿os suena?

Una joven periodista, Kim, está realizando un documental muy interesante sobre los familiares de los asesinados por El Buen Pastor hace diez años para ver de qué forma el asesinato de su familiar ha influido en lo que son hoy en día sus vidas. Kim, excesivamente joven, inocente e inexperta cae en manos de una afamada cadena de televisión que compra los derechos de su documental y lo manipula de tal modo que ante tanta manipulación y tanto sensacionalismo público, empiezan a sucederse nuevos asesinatos que llevan a Gurney de nuevo a investigar quien está matando en la actualidad y quien fue ese Buen Pastor que nunca encontró la policía diez años atrás.

Una investigación trepidante, llena de tensión y de peligro y, sobre todo, rodeada del Mal en su estado más puro lo cual te provoca en más de una ocasión un repelús y cierta tensión que a los lectores de novela negra nos gusta especialmente. Entre medias de toda la investigación esa profunda crítica hacia este tipo de medios de comunicación con minúscula que lo único que comunican es bazofia y mentiras simplemente para ganar mayores audiencias que la competencia.

En resumen, os animo a leer a este autor tardío que empezó a escribir tras jubilarse y a triunfar sin esperarlo, a conocer a Gurney, un ex-policía cerebral cuya manera de pensar y meditar a mi me encanta, me transmite muchísima tranquilidad porque es todo meditación hasta que todo encaja, y ¿por qué no? a su mujer y a su hijo. En el fondo, esa relación de lucha dialéctica con su mujer condiciona en cierto modo la manera de ser de nuestro héroe.


martes, 30 de agosto de 2016

de John Verdon.


Título: No abras los ojos
Autor: John Verdon
Editorial: Roca Editorial, 2011
Páginas: 552.

Resumen oficial.

David Gurney se sentía casi invencible… hasta que se topó con el asesino más inteligente con el que jamás había tenido que enfrentarse.

Dave Gurney el protagonista de la primera novela de John Verdon, Sé lo que estás pensando, vuelve para enfrentarse al caso más difícil de su carrera, una batalla con un adversario implacable que no sólo es un inteligente y frío asesino, sino que no tiene reparos en atacar directamente al punto débil de Gurney: su esposa.

Ha pasado un año desde que el ex detective de la policía de Nueva York consiguió atrapar al asesino de los números y, aunque es su intención retirarse definitivamente junto a su esposa Madeleine, un nuevo caso se le presenta de forma imprevista. Una novia es asesinada de manera brutal durante el banquete de bodas, con cientos de invitados en el jardín y ese es un reto al que es imposible resistirse.

Todas las pistas apuntan a un misterioso y perturbado jardinero pero nada encaja: ni el móvil, ni la situación del arma homicida y sobre todo, el cruel modus operandi. Dejando de lado lo obvio, Gurney empieza a unir los puntos que le descubrirán una compleja red de negocios siniestros y tramas ocultas llevadas por un sádico...

Impresión personal.

Este verano me ha dado por leer a un autor pendiente como John Verdon y aprovechando el tiempo en el que hago algo de deporte ya he conseguido "leer" tres libros de la serie Gurney, un detective introspectivo y testarudo que me está gustando mucho. El libro que hoy os traigo es el segundo de la serie. No hace falta leer el primero para poder entender y seguir este segundo, pero sí es cierto que el primer caso es tan relevante en la vida de Dave Gurney, que de vez en cuando se hacen referencias al mismo y aparecen algunos personajes que ya conocimos en la entrega anterior.

La verdad es que respecto al primero (ahí va esa manía que tenemos todos los lectores por comparar), esta novela me ha parecido más lenta. De hecho hay algunos capítulos perfectamente eliminables o, al menos, reducibles a la mínima expresión. Ya comenté en la reseña del libro anterior, las contradicciones en que vive el matrimonio Gurney: él un detective jubilado prematuramente, que lleva en sus genes la resolución de enigmas, cuanto más complejos mejor y, por otro lado, su mujer Madeleine, que sólo busca una vida tranquila en el campo, ocupándose de las cuestiones más triviales del espacio vital que entre los dos han adquirido. Por eso, Verdon dedica bajo mi punto de vista excesivas páginas en el dilema de Gurney para ocuparse de una nueva investigación y todo lo que ello le depara, y la de Madeleine, presionando psicológicamente sobre el ex-detective para que abandone el caso y no vuelva a ocuparse de ningún caso más. De todos modos, aunque considero que estos capítulos tan personales de la vida matrimonial de Dave y Madeleine ralentizan la investigación, no lo hacen tanto como para que en algún momento haya deseado abandonar la lectura y averiguar que hay detrás de los hechos que han ocurrido.

Y la verdad es que los hechos son espeluznantes: una novia en el día de su boda es decapitada en una caseta del jardín donde se celebra la boda, su cabeza aparece colocada mirando su cuerpo y el arma del crimen aparece en el bosque en un punto a partir del cual la pista del asesino se pierde inexplicablemente. A la vez el jardinero y la vecina de al lado desaparecen y todo apunta a que ha sido el jardinero el supuesto asesino. Partiendo de estos hechos, que te enganchan sin solución desde el principio, se va desgranando un caso muy complejo lleno de vertientes que te cuesta trabajo enlazar pero que Verdon sabe muy bien adonde dirigir y que temáticas delictivas se interrelacionan para llegar a la conclusión del caso. Es en esta parte de la investigación donde Verdon brilla con luz propia. Nada de lo que pienses a priori tiene nada que ver con lo que la novela te va deparando. Hace tantos giros que más de una vez te encuentras con la boca abierta de sorpresa.

Los personajes que ya conocemos del libro anterior como Dave Gurney y Madeleine están aún más definidos que en el libro anterior. A Dave lo conocemos mucho mejor porque podemos seguir perfectamente el hilo de sus pensamientos y podemos ver sus problemas para hacer aquello que más le gusta y le resulta irresistible, como es la resolución del misterio, y por otro lado, la necesidad que tiene Madeleine de que abandone de una vez su actividad policial. Sin embargo, con Madeleine nos pasa como a él, por lo que hace o algunas frases que menciona debemos averiguar lo que piensa y lo que siente. Sus intentos vanos de intentar cambiar a su marido son una fuente inagotable de frustración que la acompaña continuamente. También nos encontramos con Jack Hardwick, policía de homicidios, que ya conocimos en la novela anterior, desagradable, mordaz y sarcástico, que todo lo ve como si fuera de broma. Le avala también que debajo de toda esta actitud tan insoportable es un policía muy inteligente, muy intuitivo y que no duda nunca en reconocer la sabiduría que entrañan los análisis de Gurney. Además como tiene tendencia a saltarse las normas burocráticas del sistema, suele convertirse en el mayor apoyo que tiene Gurney a la hora de consegur datos desde fuera de la policía. La verdad es que es un policía con el que a veces sonríes y otras veces le darías un puñetazo para callarle la "bocaza". El resto de personajes se va conociendo muy poco a poco a medida que el caso avanza y vamos conociendo de ellos lo que Gurney va descubriendo. Por eso muchos de ellos te sorprenden porque parecen lo que en realidad no son.

En resumen, No abras los ojos es una novela de intriga muy entretenida, ideal para leer en verano, con buen ritmo aunque éste sea más lento que el de la novela anterior. A mi desde luego Gurney me ha cautivado por su carácter reflexivo y su tenacidad, por eso ya he comentado que también me he animado con la tercera novela de la serie, que tampoco me ha decepcionado.


viernes, 12 de agosto de 2016

de John Verdon.


Título: Sé lo que estás pensando.
Autor: John Verdon.
Editorial: Roca bolsillo, 2013.
Páginas: 432.

Resumen oficial.

¿Qué ocurre cuando tu verdugo parece saber todo lo que pasa por tu mente?
No hay escapatoria: vas a morir.

Un hombre recibe una carta que le urge a pensar en un número, cualquiera. Cuando abre el pequeño sobre que acompaña al texto, siguiendo las instrucciones que figuran en la propia carta, se da cuenta de que el número allí escrito es exactamente en el que había pensado. 

David Gurney, un policía que después de veinticinco años de servicio se ha retirado al norte del estado de Nueva York con su esposa, se verá involucrado en el caso cuando un conocido, el que ha recibido la carta, le pide ayuda para encontrar a su autor con urgencia: lo que en principio parecía poco más que un chantaje se ha acabado convirtiendo en una amenaza contra su vida. Gurney deberá desentrañar el misterio de cómo este criminal parece capaz de leer la mente de sus víctimas en primer lugar, para poder relacionarlo con casos parecidos del pasado y llegar a establecer el patrón que le permita atraparlo.

Se trata de un libro muy inteligente, con una trama excelente y en el que buena parte del proceso de deducción se desarrolla en una sala con otros miembros del cuerpo de policía, pensando. La sangre no es tan importante como el complicado proceso mental con el que actúa el asesino y las igualmente brillantes dotes de deducción del policía.

Este es el primer título de la serie protagonizada por David Gurney.

Impresión personal.

Con esta novela es la primera vez que utilizado el sistema de audiolibro para acercarme a una historia y la verdad es que esta vez si me ha enganchado el sistema. Había probado anteriormente y la aplicación seleccionada era excesivamente mecánica y metálica, sin altibajos y muy monótona. Sin embargo, con esta nueva aplicación me he enganchado totalmente porque son novelas dramatizadas y las diferentes entonaciones de los narradores hacen que las sigas perfectamente. De momento, ya he "leído" de este modo durante este verano tres novelas con diferentes narradores.

Tenía muchas ganas de leer algo de John Verdon y lo cierto es que  no me ha decepcionado en absoluto. Sus tramas son muy inteligentes, llenas de tensión y de pasión, de un ritmo constante y rápido y de unos personajes profundos y complejos. Realmente, me ha sorprendido que ésta sea su primera novela y que todo esté también urdido y escrito.

Se lo que estás pensando cuenta, en primer lugar, con una trama que te engancha desde sus primeras páginas. Cuando la primera víctima relata a Dave Gurney lo que le ha ocurrido con la apertura del sobre anónimo que recibe quieres seguir leyendo y averiguar junto a Dave cómo es posible que quien escribe averigüe con antelación el número en el que estás pensando y además qué pretende con esas comunicaciones tan misteriosas. Una trama realmente interesante, bien armada  y con un resultado impredecible durante el 80% de la novela. Incluso cuando he llegado a averiguar de quien se trata y por qué, el desenlace me ha seguido atando al libro porque cualquier cosa podía ser, cualquier cosa podía pasar tras tanto giro y piezas tan extrañas entrelazadas.

Tras una trama tan bien urdida evidentemente hay unos personajes complejos y complementarios. Destacan, desde luego, Dave Gurney y su mujer, Madeleine. Dave es un detective de homicidios retirado con apenas 47 años de edad y 25 años de experiencia en el cuerpo de policía de Nueva York. Un ex-detective exitoso al que todos sus compañeros admiran y envidian que un  día decide retirarse con su mujer al campo, lejos de crímenes y sucesos que lo puedan poner en peligro como manera de compensar a su esposa de su pasado lleno de riesgos y donde él pueda llegar a superar la muerte de su hijo pequeño, Dany, con apenas cuatro años. La vida campestre parece el remedio a todos esos males tan urbanos. Sin embargo, Dave siente pasión por los enigmas, los misterios difíciles de resolver, los puzzles donde nada parece encajar. Su mente analítica y paciente lo lleva a involucrarse en este misterio que se ha ido complicando con la muerte de varias personas y con el riesgo que él mismo y su mujer acaban corriendo. Una mente inteligente, observadora que se pregunta continuamente por lo que ocurre a su alrededor. Todo lo cuestiona y eso hace que acabe encontrando respuestas que puede encadenar hasta resolver cada caso. Por otro lado, tenemos a Madeleine, su mujer. He tenido sentimientos encontrados con ella. Puedo entender que su extremada sencillez la haga desear una vida tranquila en el campo donde tu vida se reduzca a cuidar las plantas, oír a los pájaros y pasear por el bosque. Una vida apacible, si  duda, pero esa obsesión suya por hacer que su marido se sienta culpable todo el rato de querer algo más que esa monotonía me ha resultado más de una vez incomprensible y muy egoísta, mucho más de lo que me ha parecido él por ponerse en peligro investigando. Por otro lado, me ha gustado esa contradicción velada por saber lo que investiga su marido y sus opiniones tan lógicas que sirven de gran ayuda en la resolución del caso. Esa simplicidad en los análisis muchas veces resulta decisiva para Dave, que en más de una ocasión se enreda demasiado en sus interpretaciones de los hechos.

Sé lo que estás pensando es una novela de intriga desde sus primera páginas. No sólo quieres saber de quien se trata, quien es el malo sino que el interés mayor es saber cómo lo hace, dónde está el truco para que el asesino sepa tanto por adelantado. Una novela inteligente que, sin embargo, se sigue sin dificultad porque los protagonistas desmenuzan perfectamente la trama hasta dar con el misterio.

Es la primera novela de John Verdon pero no me cabe duda de que seguiré leyendo al autor. Tramas inteligentes y complejas con un protagonista a la altura que te engancha al misterio desde el primer momento para que lo acompañes a su ritmo y resulta difícil no seguirlo. Totalmente recomendable.


Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...