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miércoles, 1 de abril de 2020

 de M.J. Arlidge.


Título: Tu te vas, tu te quedas.
Autor: M.J. Arlidge
Editorial: SUMA, 2015
Páginas: 384.

SINOPSIS.

Una chica sale del bosque casi moribunda. Su historia parece increíble. Pero es verdadera. Cada una de las terribles palabras que pronuncia.

Días después otra persona aparece en similares circunstancias. Poco a poco comienza a quedar claro un modo de actuar. Alguien está secuestrando a sus víctimas por parejas, las recluye y les hace afrontar un dilema: matar o morir.

¿Qué preferirías: perder la vida o perder la razón?

La inspectora de policía Helen Grace ha tenido que hacer frente a sus propios demonios y ha llegado a lo más alto. Mientras dirige esta investigación para dar caza al monstruo que anda suelto descubre que quizá sean los propios supervivientes quienes tengan la clave para resolver el caso.

Y, a menos que lo consiga, morirán más inocentes.

IMPRESIÓN PERSONAL.

Como podéis ver, sigo tirando de novelas pendientes de leer de mi estantería. Además, como las he ordenado por orden alfabético, pues voy tomando una novela cuyo autor o autora comience por cada una de las letras para el reto de la A a la Z. ¡¡Cosas del confinamiento por el coronavirus!!

De esta serie de novelas tengo también la segunda entrega porque es (¿cómo no?) una serie protagonizada por la inspectora de policía Helen Grace, una mujer que trabaja en Southampton (Inglaterra), adicta al trabajo que vive en soledad sin familia conocida y con un pasado que no conocemos hasta el final de la novela y eso que a lo largo de la misma y con letra en cursiva, vamos conociendo a un personaje desconocido cuyo comportamiento te pueden provocar escalofríos y te mantiene alerta.

En esta entrega, una pareja de novios jóvenes es secuestrada mientras hacen autostop. Son encerrados en una especie de piscina honda de la que no pueden salir hasta que uno  mate al otro empujados por la desesperación, el hambre, el odio o cualquier otra motivación humana en una situación extrema. Para ello, solo tienen una pistola con una única bala. Es una situación realmente escalofriante porque además el autor nos va describiendo los sentimientos y pensamientos de los dos protagonistas y su evolución a lo largo de los días mientras su condición física se va deteriorando hasta el extremo de casi morir de inanición. A partir de esta pareja inicial, otras parejas de personas van pasando por el mismo suplicio con el mismo desenlace: solo uno de ellos vive y es liberado tras matar al compañero que les ha caído en suerte de una u otra manera.

La inspectora junto con su equipo, en especial junto a Mark y Charlie, será la encargada de investigar estos peculiares crímenes y secuestros previos a través de las declaraciones de quienes sobreviven a la tragedia. Siempre sobrevive uno y uno que termina especialmente traumatizado mentalmente por los días que le han tocado vivir y por el cargo de conciencia sobre el desenlace final. Unos personajes solventes y con unas realidades e intereses muy diferenciados al cargo de una profesional con un carácter algo agrio que solo piensa en el trabajo al margen de las circunstancias personales que motivan a sus propios compañeros.

En definitiva, es una novela que te pone los pelos de punta en muchas ocasiones porque es muy visual, a veces excesivamente; es muy rápida a base de capítulos extremadamente cortos que hacen que nunca sea el último que vayas a leer y se convierte en un verdadero vicio y una trama que me ha resultado original. Sin duda, leeré también la segunda entrega, entre otras cosas porque la tengo muy a mano.


miércoles, 19 de febrero de 2020

de César Pérez Gellida.


Título: Todo lo peor.
Autor: César Pérez Gellida.
Editorial: Suma, 2019.
Páginas: 480.

SINOPSIS.

Varios cadáveres de homosexuales aparecen brutalmente asesinados en el Berlín Este de finales de la Guerra Fría. Las autoridades no le prestan la atención que merece hasta que un alto cargo de la Stasi que maneja información muy sensible para el Estado aparece muerto en las mismas circunstancias.

Por su experiencia en el comportamiento de la mente criminal, encargan la investigación a Viktor Lavrov, que, junto al inspector apartado de la Kriminalpolizei, Otto Bauer, buscará la manera de sumergirse en un mundo prohibido tras los pasos de un despiadado asesino mesiánico.

IMPRESIÓN PERSONAL.

Intento siempre acercarme a este autor de una forma neutra, sin que mi impresión positiva de novelas anteriores mediatice mi opinión sobre el libro que tengo en las manos. También lo hago con el miedo a que me decepcione alguna vez y me desinfle el mito. Pero va a ser que no, que el autor lo vuelve a repetir y me encuentro con una novela que se supera a medida que avanza una en su lectura.

Tengo que reconocer que los libros de espionaje me resultan muy complicados. No puedo evitar perderme más de una vez y volver atrás. No soy buena memorizando nombres y detalles tan nimios que hacen que los hechos que provocan los espías me queden con la boca abierta. Pero esta vez me he esforzado al máximo, leyendo la novela despacio y consiguiendo identificar a tanto personaje siniestro y el bando al que pertenece (la CIA, el Mossad, la Stasi, KGB, etc). Y a la vez que César nos muestra un entramado de espías y de intereses de diferentes agencias que están operando en el Berlín del Este del año 81, nos encontramos con toda una trama negra como el carbón, macabra por la fórmula que el asesino en serie que anda suelto matando homosexuales a diestro y siniestro, utiliza para asesinar a sus confiadas víctimas y llena de intriga porque las relaciones personales de los protagonistas principales, Viktor Lavrov y Erika, no pasan por su mejor momento debido precisamente a su trabajo como espías. Una triple trama, que junto a Otto Bauer y Birgit, amigos de la pareja, te mantiene pegada a sus páginas a costa de horas de sueño y de momentos perdidos que aprovechas para leer lentamente capítulo a capítulo.

César nos traslada al Berlín del Este en el año 81. Un asesino de homosexuales anda suelto. Cruel, sádico y despiadado a la vez que tan listo que ha pasado desapercibido hasta el momento. Solo cuando uno de los asesinados es un espía que ocultaba su condición sexual y que tenía la responsabilidad de custodiar a un importante científico que todas las agencias y países ansían encontrar, la Stasi y el KGB, encargan a Viktor, como criminalista, encontrar al asesino y al científico tan bien camuflado por su anterior protector.

Una novela vertiginosa que yo he degustado a pequeños sorbos, disfrutándola para ser capaz de identificar su propia grandeza y, sobre todo, la inteligencia con la que está escrita. No puedo imaginar como se puede hilvanar todo el entramado que he leído con tantos hilos de diferentes colores para que todo quede tejido como un todo y donde todas las piezas encajen, a la vez que nos muestra a unos personajes coherentes y humanos en su parte privada, mientras son capaces de actuar con tanta sangre fría cuando del trabajo se trata.

Espías que hacen de policías, policías que colaboran con espías, personas que intentan separar a diario ideologías, educación recibida, adoctrinamiento y engaños en un país donde la libertad de acción es incompatible con la libertad de pensamiento. Una vida fría en un verano caluroso en la que un asesino realiza su propia limpieza ideológica, a tono con el sistema en el que se ha criado. Sin duda, os la recomiendo. Ésta y todas las anteriores.


jueves, 11 de julio de 2019

de María Reig.


Título: Papel y tinta.
Autora: María Reig.
Editorial: Suma, 2019.
Páginas: 784.

SINOPSIS.

¿De qué serías capaz por cumplir tus sueños?

¿Qué tenía que hacer una mujer para lograr los suyos en la España de principios del siglo XX?

Madrid, primeras décadas del siglo pasado. Elisa Montero, aunque de origen humilde, es criada desde niña por su madrina, una adinerada y misteriosa mujer perteneciente a la alta burguesía madrileña. La sensación de no pertenecer a ningún lugar y de cierta rebeldía ante los designios que otros han trazado para ella será algo que marcará su vida.

Elisa no solo buscará liberarse de las limitaciones que le imponen su condición de mujer y su posición social para lograr convertirse en periodista, sino que intentará tomar las riendas de su destino y entregarse al verdadero amor. Como testigo, la rabiosa y convulsa actualidad de una España entre guerras que la acompañará en su lucha por conocerse a sí misma y sobreponerse a sus propios prejuicios.

IMPRESIÓN PERSONAL.

La verdad es que últimamente huyo tanto de los libros "tochos" como reconozco que me atraen y con el poco tiempo que tengo para leer, este año ya me he leído unos cuantos. Por eso cuando llegó a mis manos este libro y, teniendo en cuenta que era una primera novela escrita por su autora, no penséis que las tenía todas consigo. Pero lo cierto es que me ha sorprendido gratamente, no solo la manera de escribir de la autora y su ardua tarea de documentación, sino que la historia que nos trae en sus casi ochocientas páginas, no se me ha hecho larga ni pesada y me ha tenido muy entretenida durante el tiempo que me ha durado la lectura.

Papel y tinta es una novela histórica que retrata una parte importante de la primera mitad del siglo XX español: desde comienzos del siglo hasta la llegada de la I República, pasando por la Dictadura de Primo de Rivera. Durante este periodo, la autora nos presenta a su gran protagonista Elisa Montero, una niña de pocos años, que fue arrancada de su familia en Extremadura para ser criada por su madrina, Manuela Montero, su tía, viuda que vive en Madrid, fría y calculadora, eternamente vestida de negro que esconde secretos que poco a poco, la niña irá desgranando a lo largo de su vida. La verdad es que esta madrina que la cría, la educa y se convierte en una de las sombras a la que tiene que esquivar durante su vida me ha recordado mucho  a una especie de señorita Rottenmeier, por su rigidez y su frialdad en el trato a lo largo de la crianza de la sobrina. Tiene un objetivo fijo en la mente y a ese objetivo se debe, sin contar con las inclinaciones o deseos de su pupila.

Me ha ido cautivando la protagonista poco a poco. Una niña que proviene del campo extremeño, sin que pueda volver a tener contacto con su padre y con sus hermanos, viviendo con una mujer oscura que no deja de prohibirle visitar algunos espacios de la gran casona donde viven, que esconde secretos pero que no escatima en gastos para darle comida, estudios de la época y buenos vestidos confeccionados a medida. Desde la más tierna infancia Elena es una niña curiosa que investiga lo que tiene a su alrededor, que desea conocer lo oculto y la verdad de todo lo que le rodea, que lee sin parar libros pero también todos los periódicos y que poco a poco va conformando su sueño de ser periodista y a ese sueño se entrega llevándolo a unos extremos a los que supongo que muchas mujeres de la época llegarían para luchar por los suyos propios. Junto a Elena se mueven todo un elenco de personajes que no hay que desdeñar, en especial sus amigas íntimas Catalina Folch y Benedetta de Luca, su alma gemela  Pedro Liébana y su compañero periodista, Olivier Pascal, su marido Francisco de las Heras y Rosales y todo un buen número de secundarios que dibujarán la vida y el mundillo en el que se mueve Elisa en todo su devenir.

Y todo ello, dibujado magistralmente por esta autora. Una autora que se ha documentado a conciencia sobre una época en la que acontecen muchas cosas en el ámbito político y cultural, unos ámbitos a los que las mujeres tenían vedado el paso. Elisa ansía ser periodista, escribe y además escribe muy bien, pero a duras penas consigue que su madrina la deje entrar en un periódico, El Demócrata, como ayudante de la secretaria en una especie de voluntariado. Desde ese observatorio, Elisa va trazando sus planes y tiene acceso a la información diaria de toda una época e incluso a contactar con una serie de personajes reales que aparecerán en muchos momentos de la novela: Romero de Torres, Ramón Gómez de la Serna, Ortega y Gasset, Arniches, etc. Me ha encantado esta recreación histórica de los hechos políticos y sociales, recreados por una clase adinerada que se mueve en torno a los círculos del poder y que dependiendo de cada caso, quieren que las cosas cambien o que se mantenga el status quo.

Y Madrid como trasfondo de todo. Un escenario ideal por el que la autora nos acompaña de la mano de todo este elenco de personajes, bien colocados en calles, edificios, locales comerciales con solera, unos desaparecidos como el Café Pombo y otros que aún podemos visitar entre los rincones más castizos de Madrid.

Me ha gustado mucho ese marcado carácter feminista que subyace a toda la novela. Una novela en la que se analiza esa lucha de muchas mujeres por conseguir un sueño diferente del que le viene predeterminado por el simple hecho de haber nacido mujer; mujeres que quieren ser periodistas, escritoras, maestras y profesoras, actrices y cantantes sin connotaciones sexuales y que quieren poder participar de la vida política y social del país a su manera. Eso representa Elisa y Catalina, como  también lo hicieron María de Maeztu, Carmen de Burgos, Concepción Arenal, Victoria Kent o Clara Campoamor y otras muchas que en esos años no se rindieron para conseguir buena parte de lo que hoy tenemos.


viernes, 22 de febrero de 2019

de César Pérez Gellida.


Título: Todo lo mejor
Autor: César Pérez Gellida.
Editorial: Suma, 2018
Páginas: 608.

SINOPSIS.

Viktor Lavrov es un joven talento perteneciente al KGB destinado en Berlín durante el periodo más crudo de la Guerra Fría. Pronto recibirá un delicado encargo que pondrá a prueba sus conocimientos en psicología criminalista y sus virtudes como agente de inteligencia.

El caprichoso destino hará que su camino se cruce con el del inspector jefe de la Kriminalpolizei, Otto Bauer, empecinado en resolver las terribles muertes de cinco menores que parecen estar relacionadas entre sí, unos asesinatos que se niegan a reconocer desde las más altas instancias de la RDA.

Con ocho novelas publicadas, César Pérez Gellida es ya un referente en la actualidad literaria de nuestro país. El vallisoletano regresa ahora con su relato más negro, una historia repleta de intriga, una explosión narrativa que mantiene los ingredientes que han atrapado a miles de lectores y que significa un paso adelante a nivel estilístico con respecto al resto de su obra.

IMPRESIÓN PERSONAL.

Podría decir que, a pesar de que todas las novelas que he leído de César Pérez Gellida me han encantado, siempre tengo miedo a comenzar una nueva por dos motivos básicos. Desde luego, el primero porque el autor, igual que se le ha caído el pelo, es susceptible de "pinchar" y que por primera vez me llegue a decepcionar. Es complicado en esto de las artes mantener siempre el listón tan alto cuando ya no ves como puedes subirlo más. Y el peor de los motivos, el segundo, porque yo no dé la talla como lectora y de complejo y original que es el tío escribiendo, yo me quede a dos velas y no me entere de nada. Y mira que con Khimera y Konets ya puso a prueba mis neuronas para que no se me liaran mientras leía y no perdiera el hilo conductor con tanto "p´alante y p´atrás" en los tiempos. Por eso cuando me dijeron que esta novela era de espías me temblaron las "canillas" literalmente. Cuando veo una película de espías soy de las que no suelo enterarme de nada con tanto personaje, tantos nombres diferentes y tantos mensajes subliminales que yo no consigo entender y me pierdo en la mayor parte de las ocasiones. Pero hete aquí que mis temores han sido infundados porque no solo no me he perdido sino que me ha encantado encontrarme con algunos personajes que creía ya perdidos y enterrados hasta que no realizara esas poco frecuentes relecturas.

Podría decir que Gellida se supera con esta obra, pero no lo voy a decir, porque he disfrutado tanto con esta novela como con otras memorables obras del autor de sus anteriores trilogías. Y, como las anteriores, no es una lectura sencilla. César no hace nada sencillo, al menos tan sencillo como le brota a él. Le encanta complicarnos la vida, que saquemos el cerebro de paseo y lo expongamos a la intemperie para renovarlo y mirar sus tramas desde diferentes puntos de vista, con diferentes posibilidades en su desarrollo y desde luego en sus desenlaces. Podría decir que juega con nosotros pero no. Lo que hace es que nos incluye en el juego con unos personajes que nos invitan a seguirlos, que nos enamoran, incluso los malos malísimos porque de tan malos nos atraen sus motivaciones, sus comportamientos tan extremos y escalofriantes, sobre todo, cuando sus víctimas son los más inocentes de la sociedad.

El autor nos lleva a la Alemania del Este, al Berlín herido por ese terrible muro que divide la ciudad y, sobre todo, que divide la diferencia entre una vida sin libertad alguna y en todos los sentidos, y la vida con una libertad relativa o, al menos, sentida por los ciudadanos de la parte occidental. Un Berlín oriental en el que todo debe ser tan perfecto para que nadie ponga en duda el sistema, que los crímenes más atroces no pueden ser investigados ni anunciados porque en un sociedad tan ideal como esa, nadie necesita delinquir. Una ciudad llena de espías que espían al enemigo occidental pero, sobre todo, que se espían entre ellos viviendo al margen casi siempre de una ley que manipulan según sus intereses.

En este escenario conoceremos a Viktor Lavrov, un joven psicólogo criminalista y espía ruso, que tiene un difícil encargo realizado tanto por la KGB a la que pertenece como por las autoridades alemanas, sin que uno u otro tengan que coincidir y, en paralelo, a Otto Bauer, inspector jefe de la Kriminalpolizei, que junto a su hermana, y contra lo que le han ordenado, investigará las muertes y desapariciones frecuentes de niños que nadie suele reclamar ni buscar. Dos potentes personajes que coinciden en espacio, tiempo e interés personal y profesional para llevarnos hacia un submundo criminal que pone los pelos de punta.

No os cuento más porque más información solo supone desvelar lo que no debe desvelarse más que acercándose a la obra y leyéndola. Como en el mundo de los espías, mientras menos se diga, mejor. Si os digo que no dejéis de leerla, que si lo que escribe este autor os gusta, esta novela os va a enamorar de nuevo y si no os habéis acercado nunca al fenómeno Gellida, ya estáis tardando.


miércoles, 16 de enero de 2019

de César Pérez Gellida.


Título: Konets
Autor: César Pérez Gellida
Editorial: Suma, 2017
Páginas: 560.

SINOPSIS.

El capítulo pendiente en la despiadada «Obra» de Augusto Ledesma

Olek Opiozcenek no es únicamente un nombre más en el extenso listado de víctimas que conformaron la «Obra» de uno de los más crueles asesinos en serie de la historia. Aquel niño nacido de la perversa simiente de Augusto Ledesma ha crecido bajo los cuidados de sus abuelos maternos y con el respaldo económico de una peculiar hada madrina: Rusalka. Sin embargo, Olek está empeñado en desenterrar esos secretos del pasado exprimiendo sus habilidades como hacker; pero, en ocasiones, descubrir el punto de partida condiciona el itinerario y, consecuentemente, el destino.

Konets («fin» en ruso) es un thriller frenético, un tratado sobre la maldad estructurado en cuatro movimientos y desarrollado en dos escenarios temporales: la adolescencia de Olek y su madurez, o, lo que es lo mismo, el antes y el después de los sucesos que se narran en Khimera. Ambas novelas conforman el engranaje conclusivo entre las dos aclamadas trilogías «Versos, canciones y trocitos de carne» y «Refranes, canciones y rastros de sangre» que han atrapado a miles de lectores en el inabarcable universo gellidista.

«La luz y la oscuridad son dos conceptos que conforman una única idea. Dos fuerzas complementarias, pero opuestas. Si el mar es el yang: la absorción, lo pasivo, lo oscuro, y el río es el ying: la penetración, lo activo y la luz, ¿de cuál de las dos fuerzas te gustaría ser partícipe si tuvieras el privilegio de elegir sabiendo que ninguna se impone a la otra?»

IMPRESIÓN PERSONAL.

Después leer Khimera pensé que si César Pérez seguía con estos personajes que nos llevaban acompañando en novelas de corte muy negro acabaría, "cagándola". A ver si me explico. No lo pensé porque no creyera que el autor podría seguir desmadejando una madeja y enlazándola con otra y así hasta el infinito. Genio y figura para eso no le faltan, aunque le falte "pelo". Pero con Khimera mi cerebro empezó ya a "chisporrotear" y estuvo a punto de fundirse y perderse en la infinidad de acontecimientos que sentí tan cercanos a todo lo que ya llevaba leído de esos personajes y tan lejano en la evolución de los mismos que a veces me perdía. Por eso comencé a leer Konets con cierto temor y desconfianza. Muchos seguidores, incodicionales "gellidistas", ya habían apuntado en sus blogs que "tranquila, que te va a gustar como el resto", pero yo ya lo he dicho muchas veces, no soy "gellidista", soy "sanchista" y con Sancho, fan de toda una serie de personajes que le hacen compañía que me hacen vibrar, sentir y me duelen cuando duele lo que les acontece.

Pero hete aquí, que aunque en algún momento mi cerebro ha tenido algún chisporroteo, no lo voy a ocultar, he disfrutado con este remate de la partida no sólo porque las jugadas han sido magistrales sino porque la forma en que se han ido enlazando, su progreso y su desenlace me han parecido de "trofeo de oro" (lo de balón está ya muy manido). ¡¡Vaya pedazo de personaje que nos ha dejado Augusto Ledesma y vaya acompañamiento que tiene a lo largo de su historia vital!! 

Konets es una distopía y el remate perfecto para toda una serie muy negra por la que el autor nos ha hecho navegar a lo largo de ocho novelazas. Una parte acontece sobre 2029 cuando Olek Opiozcenek es tan solo un adolescente inquieto, un buen hacker que a medida que avanzan sus conocimientos se va metiendo cada vez más en líos más complejos hasta que termina metiéndose en su lío definitivo y su vida cambiará para siempre. Otra parte de la novela nos lleva a 2054, tras la guerra de la devastación total en la que Olek, ya una persona adulta, sobrevive a una explosión y es rescatado/apresado por unos pobladores marginados dentro del nuevo orden mundial. La verdad es que se le pone a una la carne de gallina leyendo cuestiones que tenemos tan cerca ya, reconociendo en nuestra realidad muchas de las manipulaciones cibernéticas a las que ya estamos sometidos y reconociendo como el camino que nos va marcando el autor es el camino hacia el que vamos. La tecnología que, sin duda, está al servicio del ser humano o, al menos, así debería de ser, estando en pocas manos y manos con ansia de poder y de dinero, puede ser (y ya es) el mayor peligro al que nos enfrentamos en la actualidad sin ningún arma. Por eso Konets es una distopía muy negra, negrísima, y tan cercana que da miedo.

Por otro lado, he de reconocer que me ha encantado volver a encontrarme con personajes como Erika y Ramiro Sancho (¿cómo no?). Los voy a echar de menos de aquí en adelante, sobre todo sabiendo que la Congregación de los Hombres Puros sigue actuando ( a saber, cuantas de estas congregaciones nos andan manipulando por esos mundos de dios).

No voy a extenderme más en esta reseña. No tiene sentido. Las personas que han ido leyendo toda la serie de, primero, Versos, canciones y trocitos de carne y después, Refranes, canciones y rastros de sangre, además de Khimera, saben de lo que hablo y hasta donde nos puede llevar el autor. Las personas que no han leído las siete novelas previas a esta, les recomiendo que las lean antes de ponerse con esta para entender lo que se plantea en esta partida tan compleja que finaliza como lo hace. Ya sé que es una serie larga, pero pocas series merecen tanto la pena como empezar a leer esta. Lo garantizo.


jueves, 13 de diciembre de 2018

de Kate Morton.


Título: La hija del relojero
Autora: Kate Morton
Editorial: Suma, 2018
Páginas: 648.

SINOPSIS.

En el verano de 1862, un grupo de jóvenes artistas, guiados por el apasionado y brillante Edward Radcliffe, viaja a Birchwood Manor, una casa de campo en Berkshire. Tienen un plan: vivir los siguientes meses recluidos y dejarse llevar por su inspiración y creatividad. Sin embargo, cuando el verano toca a su fin, una mujer ha muerto de un disparo y otra ha desaparecido, se ha extraviado una joya de valor incalculable y la vida de Edward Radcliffe se ha desmoronado.

Unos ciento cincuenta años más tarde, Elodie Winslow, una joven archivista de Londres, descubre una cartera de cuero que contiene dos objetos sin relación aparente: una fotografía en sepia de una mujer de gran belleza con un vestido victoriano y el cuaderno de bocetos de un artista en el que hay un dibujo de una casa de dos tejados en el recodo de un río.

¿Por qué ese boceto de Birchwood Manor le resulta tan familiar a Elodie? ¿Y quién es esa hermosa mujer que aparece en la fotografía? ¿Le revelará alguna vez sus secretos?

Narrada por varias voces a lo largo del tiempo, La hija del relojero es la historia de un asesinato, un misterio y un robo, una reflexión sobre el arte, la verdad y la belleza, el amor y las pérdidas. Por sus páginas fluye como un río la voz de una mujer ya libre de las ataduras del tiempo y cuyo nombre ha caído en el olvido: Birdie Bell, la hija del relojero, la única persona que vio todo lo sucedido.

IMPRESIÓN PERSONAL.

Soy de esas lectoras que suele esperar con ganas cualquier nueva publicación de Kate Morton. Es una autora que se suele adentrar en los secretos familiares de una o varias generaciones, con personajes marcados por una personalidad bastante fuerte que actúan en varios hilos temporales, ingredientes todos que a mi me suelen gustar mucho. Por eso cuando vi esta nueva publicación de la autora y esa preciosa portada me tiré de cabeza a esta lectura conjunta que organizaban varios blogs. Sin embargo, he tenido a lo largo de la lectura sentimientos muy encontrados con la misma. En general, ha sido una lectura satisfactoria pero no del conjunto de la novela sino de parte de la historia, porque he encontrado otras partes en que solo la maestría literaria de la autora y su forma de expresar, han conseguido que siguiera leyéndola. Intento explicarme.

La trama en sí promete una historia de intriga y de misterio en la línea a la que nos tiene acostumbradas la autora: un asesinato, un robo y el misterio de una mujer que ronda en una casa misteriosa llamada Birchwood Manor, que en su día fue propiedad de un pintor de éxito exiguo, Edward Radcliffe. Un hilo del presente en el que encontramos a Elodie, una archivista, a punto de casarse con un hombre al que no quiere, que encuentra en su trabajo un bolso con un cuaderno de bocetos y una fotografía de una mujer que en su día formó parte de un cuadro famoso La Belle. Evidentemente, se obsesiona con este encuentro y comienza a investigar sobre ambos objetos porque en uno de ellos encuentra algo que la remonta a su infancia, a historias que se han venido transmitiendo de padres a hijos a lo largo de los siglos. Y otro hilo, principal, que nos va llevando al pasado, a distintas épocas en las que van apareciendo diferentes personajes que han ido pasando por la casa de Birchwood Manor desde que esta fue abandonada en 1862 cuando una mujer fue asesinada y se produjo el robo de una joya. Desde esa fecha la autora nos lleva a múltiples años en que la casa estuvo habitada por diferentes personas con objetivos distintos: vivienda, investigación, escuela femenina, museo, etc. Es en esta parte donde me he perdido más de una vez porque aparecen personajes que bajo mi punto de vista no aportan nada a la historia principal y que lo que han conseguido ha sido ralentizar mi lectura, hacer más densa la novela y que, en muchas ocasiones, no supiera quien era el personaje y que relación tenía con los personajes principales y con los hechos que iban apareciendo en la historia. Creo que algunos de estos capítulos perfectamente se podían haber evitado porque no aportan prácticamente nada a la trama principal y consiguen que mi interés por ella se haya diluido en muchas ocasiones.

Por lo demás, quitando a estos personajes secundarios que me han sobrado, al principio me ha costado mucho conectar con Elodie, porque no he conseguido comprender que una chica de este siglo estuviera metida en una preparación de un matrimonio que más me parece de la época victoriana que del siglo XXI. Salvando esto, es un personaje que afortunadamente evoluciona y consigue sacar su "yo" interno para orientar su futuro a lo que realmente le interesa y le llena y es la que realmente hace avanzar la investigación cada vez que volvemos a su época y me ha hecho retomar ese misterio que acompaña toda la novela. También me ha gustado Birdie/Lily, su historia desde su infancia hasta su presente en la casa me ha parecido la más asentada en la realidad del momento que le ha tocado vivir y aún así su sentido de la justicia manda sobre cualquier otra cosa, perdonando incluso desde el principio a quien la ha llevado a su situación presente.

Me ha encantado como siempre la ambientación que dibuja la autora. Esa casa y esos recorridos tan bien descritos, esos jardines y esos paisajes que se vislumbran a lo lejos y ese río que esconde miles de secretos que, la mayoría de las veces acaban en el mar más profundo. Un escenario perfectamente dibujado para unos personajes que le vienen como anillo al dedo.

En definitiva, si bien me ha gustado la lectura de esta nueva novela de Kate Morton, he pasado por muchos momentos en los que la lectura se me ha hecho pesada y excesivamente densa, momentos en los que la historia principal me quedaba muy diluida. Creo que algunas partes son totalmente prescindibles y que un libro más ligero lo hubiera disfrutado muchísimo más.


martes, 20 de noviembre de 2018

de César Pérez Gellida.


Título: A grandes males
Autor: César Pérez Gellida
Editorial: Suma de Letras, 2017
Páginas: 688.

SINOPSIS.

Erika Lopategui y Ólafur Olafsson han llegado a Buenos Aires siguiendo el rastro de la única persona que puede ayudarlos a destapar la organización criminal que se esconde tras la Congregación de los Hombres Puros. Encontrar el Cartapacio de Minos, un misterioso documento que contiene la identidad de los integrantes de la cúpula de esta organización, es su única meta.

Pero no solo ellos lo buscan... Pronto descubrirán que una cara conocida está más cerca de lo que a ellos les gustaría.

A grandes males es un thriller donde la realidad y la ficción se confunden para sumergir al lector en una trama cargada de incógnitas cuyas respuestas se encuentran entre los muros del edificio Barolo, un rascacielos levantado para albergar las cenizas de Dante Alighieri.

IMPRESIÓN PERSONAL.

Lo que más temo de César Pérez Gellida es que alguna vez lea algo suyo y no consiga pegarme el culo al sofá (y conste que soy culo de mal asiento) pero... esta no ha sido la ocasión. Mi Sancho, mi Erika, mi Ólafur y hasta los que no son tan míos porque no sintonizo el mismo canal ideológico, no me han decepcionado ni un solo momento mientras he ido de su mano en esta nueva entrega de la Trilogía de Refranes, canciones y rastros de sangre y es una pena que Trilogía sean solo tres, porque yo seguiría de su mano muchos libros más. Pero, en fin, César manda, y aún me queda Konets y Todo lo mejor en la estantería para irme quitando el gusanillo.

Comencé a leer esta nueva entrega sin tenerlas todas conmigo. Lo cierto es que cada vez que veo alguna novela en la que Dante Aliguieri y su Divina Comedia aparece como parte de la trama central, a mi, personalmente, me tiemblan las "canillas" porque siempre me suelo perder entre explicaciones de elementos y círculos que van llevando de uno a otro y una simbología numérica que, aunque alucinante y creativa, a mi me cuesta trabajo entender. Por eso comencé esta novela con paso lento pero firme intentando fijarme en los detalles y que no se me escapara ni uno por miedo a llegar al final y no enterarme ni relacionar el desenlace con todo lo anterior. Vano esfuerzo porque no me lo puede haber puesto más fácil el autor. A base de unos diálogos amenos (y hasta divertidos, muchas veces) y magistrales, los personajes , sobre todo, Buja y Telmo, consiguen desentrañar esa maraña de datos plasmada por el autor italiano de tal forma que no me he perdido en ninguna ocasión, además de presentarme a dos personajes que me han encantado de principio a fin. Peculiares como ellos solos y con un carácter que engancha desde el momento en que te topas con ellos.

A gran parte del resto de personajes ya los conocemos de las anteriores novelas de César y ya declaré en su día que más que Gellidista, yo era Sanchista (¡a joderse César!) y Sancho, aunque con un toque diferente después de tantos acontecimientos anteriores, me sigue encandilando junto a Erika y Ólafur, todos mucho más maduros y responsables a la hora de actuar. Algunas veces tengo la sensación de que los conozco personalmente de tan cercanos como nos los hace sentir el autor. No es que los acompañemos durante el desarrollo de la trama, es que forman parte de nosotros y reímos con ellos y también... sufrimos cuando los "tocan".

La trama es alucinante, llena de giros y sorpresas a cada paso para rematar en un final que te deja "patitiesa" por inesperado pero lleno de toda lógica. Y está vez con un ritmo de thriller que no te deja respiro a pesar de que el trasfondo de la novela es muy negro. Supongo que si alguien se fija un poco y se para a pensar en lo que ocurre a nuestro alrededor verá mucho de lo que sucede en la novela: un grupo de personas poderosas (dinero, influencia, colocados en organizaciones estratégicas, etc) que si, siglos atrás se unieron por un fin encomiable, con el paso del tiempo y una vez que manejan casi todos los hilos de la madeja del poder, manipulan y ponen el mundo patas arriba cada vez que quieren aún más poder y más y mejores recursos para ellos mismos: crisis sanitarias, crisis económicas, guerras, etc. En esto se ha ido convirtiendo la Congregación de los Hombres Puros, unos hombres cuya pureza se quedó en el camino años atrás y que han hecho de la manipulación del mundo su única razón de ser.

Y cómo no nombrar a otro personaje de la novela: Buenos Aires y su Palacio Barolo, y ¿por qué no?, ese castellano argentino lleno de expresiones propias y un acento que se deja sentir en los diálogos de los personajes del lugar como si los estuvieras escuchando más que leyendo.

No digo más porque lo que hay que hacer con este libro y con la Trilogía al completo es leerla y sorprenderse con ella y, sobre todo, disfrutarla de principio a fin con toda una historia de ficción perfectamente hilvanada y rematada, mezclada con múltiples hechos históricos que acontecieron en la realidad y que, a mi personalmente, me han dejado un poso que aún perdura desde que terminé de leerla.


martes, 6 de noviembre de 2018

de Kate Morton.


Título: La casa de Riverton
Autora: Kate Morton
Editorial: Suma de Letras, 2009
Páginas: 515.

SINOPSIS.

Verano de 1924. Durante una rutilante fiesta de la alta sociedad en Riverton Manor, una preciosa mansión a orillas de un lago, un joven y prometedor poeta se quita la vida. Las únicas testigos de ese dramático hecho, las hermanas Hannah y Emmeline Hartford, no se volverán a hablar nunca más. 

Invierno de 1999. Grace Bradley, una anciana de noventa y ocho años que otrora fuera doncella en Riverton Manor recibe la visita de una joven directora de cine que está rodando una película sobre el suicido del poeta. Esa visita convoca los fantasmas del pasado, recuerdos que durante décadas Grace había relegado a lo más profundo de su mente, incapaz de enfrentarse a ellos.

IMPRESIÓN PERSONAL.

He leído varios libros de Kate Morton y tengo que reconocer que es una autora que siempre me cautiva, no solo por las historias que cuenta en ellas sino por su manera de escribirlas, siempre con un lenguaje sencillo y cercano y usando varias líneas temporales que nos van acercando a la verdad de cada historia. En La casa de Riverton la autora repite este esquema que también le ha funcionado siempre, sin embargo en esta ocasión yo he apreciado diferencias bastante notorias respecto de otras novelas de la autora que intentaré relatar.

La casa de Riverton se desarrolla en dos líneas temporales. Una primera, durante 1998-99 cuando una directora de cine se pone en contacto con Grace Bradley, un anciana que reside en una residencia de mayores y que desde los catorce años trabajó en la casa de Riverton como doncella y vivió, por tanto, muchos acontecimientos relevantes para el desarrollo fiel de la película. Una segunda línea temporal nos lleva a la casa Riverton en 1924. En ella reside la familia Hartford formada por los padres, lord y lady Ashbury, su hijo mayor, James, y su esposa Jemina, el segundo hijo Frederick con sus tres hijos David, Hannah y Emmeline.

Las novelas de esta autora me han gustado siempre porque conjugan perfectamente los secretos, habitualmente familiares, con la vida diaria de los personajes en las diferentes líneas temporales en que se suelen desarrollar los hechos. Sin embargo, en esta novela, aunque parte de un misterioso suicidio de un poeta junto al lago de la casa, en presencia de las hermanas Hannah y Emmeline, este hecho queda tan escasamente nombrado en su desarrollo que prácticamente te olvidas de él a medida que vas leyendo. Es una lectura pausada, a veces lenta, en la que Grace nos va contando todos los acontecimientos que van ocurriendo a la familia y a su servicio en la casa: su entrada en la casa, su relación con las dos hermanas y sus compañeras y compañeros del servicio, su trabajo, la relación con su madre los días en que libra y todo lo que en la casa ocurre (fiestas, comidas, juegos, visitas, la guerra mundial, el negocio familiar, etc). La historia está tan centrada en la vida rutinaria de una familia aristocrática y los trabajos de sus criados que el hecho de la muerte del poeta va pasando totalmente desapercibido y le resta la fuerza que en un principio te podría haber parecido.

Lo que más me ha gustado del libro es la ambientación de la novela, sobre todo, la de la línea temporal del pasado en la que la autora describe perfectamente cómo vivía la familia, los trabajos que desempeñan los criados, las relaciones entre todos ellos, el papel de la mujer, la preocupación por tener siempre herederos y por conseguir un buen matrimonio para las hijas, la influencia de la guerra tanto en la familia como en el negocio familiar, las primeras revueltas de los trabajadores, etc.

En conclusión, La casa de Riverton de Kate Morton me ha resultado una novela diferente respecto de las anteriores que he leído de la misma autora. Es entretenida y pausada, con una ambientación muy buena, pero carece del impulso que los secretos familiares suelen imprimir a otras obras de la autora de tal forma que cuando llega el desenlace a mi, personalmente, me ha resultado todo muy descafeinado.


jueves, 25 de octubre de 2018

de Jacinto Rey.


Título: La noche de las medusas
Autor: Jacinto Rey
Editorial: Suma, 2018.
Páginas: 312.

SINOPSIS.

Madrid, 1969. Serafín Leal y su amante recordarán la noche de la llegada del hombre a la luna... por un motivo que hubieran preferido evitar.

Una tras otra, las mujeres importantes en la vida de Serafín Leal se hallarán en peligro por un secreto atesorado durante varias décadas. El detective privado encargado del caso descubrirá que su cliente esconde un pasado oscuro y que se encuentra en marcha una venganza de consecuencias imprevisibles. ¿Qué ocurrió durante la noche de las medusas? ¿Hasta dónde llegará la espiral de violencia y venganza?

«Hay momentos que definen nuestras vidas. Una noche de 1945, un ejército de medusas luminiscentes convertirá la costa de Tánger en un paisaje onírico, haciendo que la vida de nuestros personajes cambie para siempre. Una historia de búsqueda, autodescubrimiento, venganza, expiación y redención».

IMPRESIÓN PERSONAL.

Si os gustan las novelas ágiles de lectura, seguro que esta es una de vuestras novelas. La noche de las medusas de Jacinto Rey es una novela que se lee en un suspiro, no solo porque cuenta con pocas páginas sino porque saltas de un capítulo a otro de forma ligera, sin apenas darte cuenta, intercalando unos personajes poco perfilados pero lo suficiente como para entender la trama y las acciones que se van desencadenado hasta llevarnos a un final bastante sorprendente que te vuelve a mostrar que no todo es lo que parece o aparenta ser.


Mientras el hombre llega a la luna en 1969, la vida de Lucía, una joven adoptada en Tánger por Beatriz Cisneros, una amiga de su madre antes de que esta muriera, se trastoca totalmente cuando un desconocido la intercepta en su camino a casa y le pregunta por su padre, un padre que ella considera muerto porque así se lo había dicho su madre adoptiva. Casi a la misma vez, el autor nos presentará a Serafín Leal, un hombre rico que acaba de tener un accidente de tráfico muy sospechoso junto a su amante Carmen, una mezzosoprano cuya carrera musical está empezando, a Mateo Rivas, un detective privado contratado por Serafín para investigar el accidente y a Bruno Grande, un ex-legionario que ha pasado un tiempo largo en la cárcel.

A partir de este encuentro en Tánger, una historia de venganza que proviene del año 1945 se va desencadenando a gran velocidad: unos personajes que corren peligro sin saberlo viviendo en un mundo de mentiras y ocultaciones, otros personajes que investigan la vida de todos y cada uno de ellos y que intentan no llegar tarde a los peligros que les acechan y los protagonistas de esa noche de las medusas, en que algo terrible pasó con repercusiones muy diferentes para cada uno de los intervinientes. Y se puede decir que "de aquellos polvos, estos lodos", de ese pasado y esos hechos en 1945, van sucediéndose todos los acontecimientos en 1969 que afectan a la vida de todos ellos, incluso los de la persona que menos esperas a lo largo de la novela, una novela en la que apenas existen inocentes.

De Tánger a Madrid, Jacinto Rey nos dibuja una estampa temporal caracterizada por la dictadura franquista en dos momentos diferentes y unos personajes que se mueven en unos escenarios perfilados lo suficiente como para que nos podamos situar en la época y en el lugar en que los hechos acontecen. Aunque agradezco muy mucho este tipo de novelas más cortas, me hubiera gustado mayor profundización tanto en hechos como en los personajes, sobre todo los del pasado, saber como se han desarrollado sus vidas para llegar a ese deseo de venganza tan acentuado.

En conclusión, una novela muy ágil que se lee muy rápido y en la que los personajes viven entre la intriga, el deseo de venganza y la ignorancia de lo que acontece a su alrededor. Entretenida y ligera para momentos en que la mente está espesa y para pocas alegrías.


jueves, 9 de agosto de 2018

de Toni Aparicio.


Título: La mala semilla.
Autor: Toni Aparicio.
Editorial: Suma, 2018.
Páginas: 424.

SINOPSIS.

La carrera de la teniente Beatriz Manubens es una de las más prometedoras de la UCO, sin embargo, la muerte accidental de un menor durante un tiroteo hace que se sienta incapaz de volver a empuñar un arma. Completamente abatida regresa a Albacete, su tierra natal, para esconderse del mundo.

Juan Cebreros, brigada de la Guardia Civil en Riópar encuentra el cadáver de una mujer que presenta grandes signos de violencia en el nacimiento del río Mundo. Anabel Ramos, la víctima, se perfila como una completa desconocida para los lugareños. De ella solo se sabe que vivía en una casa rural con Adrián, su hijo, un niño de seis años al que parece haberse tragado la tierra.

La desaparición de Adrián se convierte de inmediato en noticia y es portada de todos los medios de comunicación y todo el mundo coopera para encontrarlo lo antes posible. Consternada, la teniente Manubens descubre que la mujer asesinada fue una de sus mejores amigas de la adolescencia. En una carrera contrarreloj intentará hacer lo posible por encontrar al pequeño con vida, mientras lucha contra sus propios demonios.

Toni Aparicio construye un thriller trepidante, donde el horror no está reñido con la esperanza. La mala semilla es una novela vibrante que golpea y sacude, una muestra de la barbarie humana y a la vez de su capacidad de resiliencia capaz de recuperar la esencia de las buenas personas.

IMPRESIÓN PERSONAL.

Tengo que reconocer que trasladarse mentalmente al Río Mundo y sus maravillosas cascadas en plena "ola de calor" y desde este horno natural que es Extremadura en el verano, ha sido todo un suplicio pero también un anhelo, un sueño de esos que me empujan en más de una ocasión a visitar parajes que desconocía totalmente. Como a mucha gente, a mi de Albacete sólo me suena eso de que allí se hacen navajas de gran calidad. Por lo demás, nunca pensé en esta provincia como destino turístico y por lo que veo tiene parajes poco explotados como suele pasar en muchos lugares de nuestra geografía. Dicho y anotado queda este maravilloso lugar en el que  Toni Aparicio coloca el escenario del crimen y su posterior investigación, algo que a mi personalmente me ha encantado. Soy muy amiga de la descentralización en todos los sentidos y, en este caso, el ámbito rural resulta idóneo para ocultar un crimen que al final no deja de ser fruto de la naturaleza humana más que de la naturaleza del lugar.

En un paraje sin igual, Anabel ha sido asesinada y su hijo, pequeño aún, ha desaparecido en ese entorno que para un niño tan pequeño y con ese frío, puede significar la muerte si no se le encuentra con rapidez. Precisamente por esa alarma social de la que hacemos gala los españoles, se pone rápidamente en marcha un dispositivo de búsqueda del niño y del asesino en manos de la Guardia Civil del lugar con Cebreros a la cabeza y posteriormente, de la UCO, que toma el mando de la investigación. Junto a ellos, conoceremos a Beatriz Manubens, teniente de la UCO, que se encuentra en casa de sus padres en Albacete de baja laboral, ante un suceso previo que la atormenta y del que aún está en tratamiento psicológico, o, al menos, eso intenta. Beatriz se ve implicada personalmente en el caso porque conocía a la víctima, a su madre y compartían amigos en común desde la infancia prácticamente, cosa que la hace implicarse en la investigación de forma directa pero al margen de sus mandos.

El tandem Beatriz y Cebreros me ha encantado y creo que es una pareja que da mucho juego porque ambos se compenetran perfectamente y comparten inteligencia, intuición, sentido de la lealtad y compromiso mutuo por conocer la verdad que se esconde ante los hechos que parecen más lógicos. Cebreros comprende perfectamente la situación por la que está pasando la teniente, por la que siente un gran respeto profesional y Beatriz se da cuenta enseguida de que tiene ante sí a un Guardia Civil con una gran capacidad para la investigación y la intuición suficiente para llegar hasta el final del asunto junto a ella, al margen de la bravuconería que los rodea a los dos por parte de los mandos de la investigación oficial. Una pareja curiosa y bien compenetrada que explota al máximo ese fino hilo que los une.

Junto a ellos, una serie de secundarios muy potentes que van apareciendo en la trama, a veces con el mismo sentido de la investigación y otras como "miguitas de pan" que el autor nos va dejando para llevarnos a la conclusión del caso. He sospechado de algunos de ellos durante la lectura pero lo que no me esperé nunca fue el final que me dejó muda durante un buen rato, recapitulando lo leído. Así que sí, el autor me ha sorprendido con un final que a mi personalmente me ha parecido bien montado y lo suficientemente hilado como para que encaje perfectamente en la ristra de datos que nos ha ido desgranando poco a poco a lo largo de la novela.

En definitiva, estamos ante una novela policíaca con un buen ritmo, una buena trama y un final sorprendente y bien armado, por no decir que se desarrolla en un paraje emblemático de Albacete que "te quita el hipo de golpe". Unos personajes con mucha solvencia y tan bien perfilados que consiguen que, a pesar de las pistas que te muestran, no veas lo que sólo ven los profesionales con su investigación. Una novela muy recomendable y entretenida que no te deja un respiro hasta llegar al desenlace.


martes, 29 de mayo de 2018

de Benito Olmo.


Título: La tragedia del girasol
Autor: Benito Olmo
Editorial: Suma, 2018
Páginas: 344

SINOPSIS.

Suspendido de empleo y sueldo, el exinspector de policía Manuel Bianquetti se ve obligado a malvender sus servicios como investigador privado hasta que recibe un encargo aparentemente sencillo: proteger a un importante empresario durante su estancia en la ciudad.

Sin embargo, lo que parece un trabajo rutinario desembocará en un reguero de muertes que obligará a Bianquetti a dar rienda suelta a su instinto de investigador para sobrevivir, llevándole a descubrir que, a menudo, el sol que más calienta también es el que más quema.

IMPRESIÓN PERSONAL.

Cuando una se enfrenta a la segunda novela de un autor siempre teme que el nivel en que se situó la primera novela decaiga. Me gustó mucho La maniobra de la tortuga, primera novela de la serie del inspector de policía Bianquetti. Me gustó el personaje, me gustó la trama y me encantó esa descentralización del delito que nos llevó a la provincia de Cadiz.

Por fortuna, puedo decir que esta nueva entrega de este fornido policía no sólo ha cumplido con las expectativas que tenía al comenzar su lectura sino que las ha superado con creces porque me ha gustado mucho más que la primera, y ya era difícil.

Me he encontrado con un Bianqueti suspendido de empleo y sueldo por un año por los hechos que acontecieron en la anterior novela; con una relación incipiente y extraña con Cristina, a la que ya conocemos de la novela anterior y que hace esfuerzos por relacionarse, aunque sea a distancia con su hija. Una vida privada un tanto lúgubre y solitaria, porque él mismo tiene tendencia a no compartir ni lo que hace ni lo que siente. La verdad es que yo misma no lo soportaría con esos silencios que una tiene que interpretar continuamente.

Por otro lado, fuera del ámbito personal, Bianquetti anda buscando a una prostituta llamada Regina, por un lado, y a la vez, se coloca de guardaespaldas de un anciano ricachón cuyo entorno es un tanto extraño y sospechoso. Seguramente por eso, en ese entorno comienzan a sucederse muertes y Bianquetti se coloca en todo el medio de la acción como una presa más a la que eliminar. Una trama compleja, típica de novela negra, con matones y mujer fatal de por medio, que vienen a complicarle la vida al ex-policía que tendrá que sacar lo mejor de sí mismo para no pasar a mejor vida.

Una novela de ritmo ágil donde los acontecimientos se suceden a buen ritmo y con un buen encaje, sin precipitación pero con una lógica aplastante y secuencial. Me gusta ese estilo tan clásico que tiene el autor. Muchas veces se agradece porque se recupera, en general un estilo que pocos autores ya recrean a la hora de escribir novelas de corte negro o policíaco. Resulta curioso precisamente esa soledad de Bianquetti, no solo en su vida personal sino que tampoco cuenta con ningún compañero/a que lo entienda y que comparta con él el día a día. Un verdadero "lobo solitario", con un coche más que decadente, viejo a rabiar, y con toda una serie de problemas personales y laborales que lo abocan sin remedio a la soledad.

Y Cádiz, una ciudad que también tiene su parte oscura, sus rincones de indecencia y donde los delincuentes campan a su antojo y un puerto, supongo que como otros, donde los traficantes de guante blanco intentan introducir todo tipo de sustancias prohibidas ante las mismas narices de la policía.

En definitiva, me he bebido también esta nueva entrega del (ex) inspector Bianquetti, un grandullón con el que es difícil no conectar, un poco torpón en sus relaciones personales, pero buena gente y poco afortunado en las consecuencias de las cosas que hace con buena intención. Un policía al que le cuesta seguir las normas del juego policial por su lentitud y su ineficacia y que tiene sus propios criterios a la hora de actuar, algo que no le deja libre de problemas continuos.

Lo espero de nuevo más pronto que tarde.



martes, 15 de mayo de 2018

de Shari Lapena.


Título: Un extraño en casa
Autora: Shari Lapena
Editorial: Suma, 2018
Páginas: 376.

SINOPSIS.

Te encuentras en casa preparando la cena mientras esperas a que tu marido vuelva del trabajo.

Estás deseando verle.

Eso es lo último que recuerdas.

Despiertas en el hospital sin saber cómo has llegado hasta allí. Te cuentan que has sufrido un accidente. Perdiste el control de tu coche mientras conducías a toda velocidad por uno de los peores barrios de la ciudad.

La policía sospecha que ocultas algún secreto oscuro, pero tu marido se niega a creerlo. Tu mejor amiga no está tan segura. Y ni siquiera tú sabes qué creer...

IMPRESIÓN PERSONAL.

El año pasado leí La pareja de al lado, una novela que me gustó mucho y que tenía un ritmo de esos que decimos las blogueras "trepidante". Por este motivo, cuando vi una nueva novela de la misma autora no me lo pensé dos veces y me apunté a la lectura conjunta que organizaban varios blogs. Tengo que reconocer que he tenido sentimientos encontrados con la misma pero que en comparación con la lectura anterior, ésta me ha parecido mucho menos original y excesivamente sencillona en todo, en su trama y, desde luego, en personajes y lenguaje.

Yo no soy ninguna Sherlock Holmes. Habitualmente soy torpona a la hora de fijarme en pequeños detalles importantes y en averiguar por donde van "los tiros" de un caso determinado o quien es el candidato/a a culpable. Pero en este libro, la trama es tan tan sencilla que desde muy pronto he podido descubrir quien y qué puede estar pasando alrededor de tanto "misterio" escondido.

Tenemos un marido, Tom, que llega a casa y se encuentra con que su mujer no está y ha salido de manera precipitada dejándoselo todo atrás, un marido que vive durante todo el libro lleno de incertidumbre sobre cual de todas las posibles alternativas será la verdadera, desconfiando de su mujer a pesar de contar él mismo con sus propios secretos; una mujer, Karen, aparentemente, ama de casa normal con un trabajo corriente, que sufre de amnesia tras tener una accidente de tráfico en un lugar de la ciudad totalmente desaconsejable donde nunca debería haber estado y donde a los pocos días aparece el cadáver de un hombre desconocido e indocumentado; y la típica vecina, Brigid, cotilla que mete las narices en todo momento donde no la llaman porque envidia la vida de las personas que tiene enfrente. Junto a ellos, una investigación policial bastante liviana en comparación con los hechos que se investigan y las evidencias que existen.

Creo que con todos estos ingredientes la autora podría haber hecho un caldo más contundente y mejor, pero todo es excesivamente sencillo y secuencial, predecible y prácticamente obvio. Por eso se lee de un tirón, por su excesiva sencillez, personajes poco complejos y poco desarrollados, un caso de asesinato que no se basa en una investigación policial rigurosa, sino muy superficial, porque lo importante es el triángulo marido/mujer/vecina y todo ello hacen que la lectura sea rápida y exenta de complicaciones.

A mi personalmente me ha venido muy bien que esto sea así porque en estos días tampoco ando como para complicarme mucho la vida y el libro me ha resultado entretenido y liviano, pero no dejo de reconocer que si alguien busca un thriller lleno de misterio, intriga y ritmo como para morderse las uñas, no creo que éste sea el libro. Sencillo, ágil y sin complicaciones, sólo por eso no me ha resultado mal la elección de lectura. De vez en cuando, este tipo de lecturas despejan el camino y te animan a continuar con lo más complejo que una tiene por delante.


jueves, 29 de marzo de 2018

de Kristin Hannah.


Título: Volverás a Alaska.
Autora: Kristin Hannah
Editorial: Suma, 2018
Páginas: 560.

SINOPSIS.

Alaska, 1974. Indómita. Impredecible.

Y para una familia en crisis, la prueba definitiva.

Ernt Allbright vuelve de la guerra de Vietnam convertido en un hombre distinto. Incapaz de mantener un trabajo, toma una decisión impulsiva: toda su familia comenzará una nueva vida en la salvaje Alaska, la última frontera.

Con apenas 13 años, su hija Leni ansía encontrar su lugar en el mundo, mientras que su mujer, Cora, estaría dispuesta a cualquier cosa por el hombre al que ama, aunque eso signifique seguirle en su aventura hacia lo desconocido.

En una inhóspita y remota esquina del país, los Allbright encontrarán una pequeña comunidad de hombres aguerridos y mujeres aún más fuertes en la que labrarse un nuevo futuro. Allí, Leni tendrá que madurar muy deprisa, enfrentándose al desafío de una naturaleza desmesurada y cruel, a lo que oculta su propia familia y a la tormentosa relación de sus padres. Pero cuando el invierno llegue y el frío y la oscuridad lo invadan todo, madre e hija descubrirán que, en un entorno hostil, nadie puede salvarte más que tú mismo.

IMPRESIÓN PERSONAL.

Soy de las que tengo tendencia a meterme de lleno en la historia que ando leyendo. Por eso me suele dar igual que haya ruido a mi alrededor, que la tele esté a toda marcha o que mis hijos anden jugando al trivial con sus amigos a mi lado. En definitiva, que me aislo y camino al lado del protagonista de turno y suelo sentir, si el autor o autora lo consigue, vivir la historia como si fuera la mía propia. Hay algo que ha conseguido de nuevo Kristin Hannah y es que camine junto a Leni todo el tiempo, incluso para discutir y enfrentarme a ella cuando no he compartido su actitud o cuando yo hubiera actuado de otro modo. Pero al fin y al cabo, la he acompañado y me he emocionado con ella, he silenciado mis ganas de gritar y la he aplaudido cuando he considerado que ella y su madre despertaban y actuaban contra su condena. He llorado a "moco tendido" junto a Cora, le he cogido la mano y he tirado de Leni para que corra hacia sus deseos. Y aún hoy, me encantaría poder verla por un agujerito para verificar que ha aprendido de forma definitiva de sus errores y que todo está en orden, de tanto como me ha hecho sentir. Realmente, la he querido y me ha dado mucha pena abandonarla.

Volverás a Alaska cuenta con dos ingredientes determinantes: sus gentes, así en plural, no sólo Leni, su madre y su padre, sino todas esas personas que de alguna manera provocan que las cosas acaben siendo como son, en la traumática historia de esta familia. Y Alaska, como un personaje principal que unas veces te apoya y te da alas de libertad y otras te recluye y te encarcela durante meses donde no existe más que el espíritu de supervivencia y lo salvaje del ser humano como lo mas natural.

La novela nos refleja la historia de una familia de tres miembros, donde contamos con una pareja que ha dejado de ser lo que era antes de la guerra del Vietnam de la que regresa un padre trastornado, que vuelca todo su trastorno en su mujer y su hija. La primera calla y aguanta por amor y porque, como tantas mujeres maltratadas, piensa que siempre será la última vez la que le pegue, la insulte o la denigre y que tarde o temprano "su hombre" dejará de actuar como el "cabrón y cobarde" que es. Y la segunda, tan solo una niña vive con miedo y con ese sentimiento de que no existe nadie que la proteja de tanto terror, ni siquiera su madre. Con esta situación, la familia emigra a Alaska donde el aislamiento que provoca la climatología será extrema pero también donde encuentran una vida casi comunal con el resto de vecinos/supervivientes, que se ayudan mutuamente a la hora de preparar los duros meses de oscuridad y aislamiento. Me han encantado estas gentes aguerridas y solidarias; gentes duras frente a una dura naturaleza que les impone cada año que en Alaska cualquier descuido te cuesta la vida, que nunca te puedes relajar porque la naturaleza no sabe de sentimientos pero sí de justicia; gentes leales hasta la muerte; gentes solidarias en todos los aspectos de la vida, que no miran para otro lado y que te apoyan hasta cuando una no quiere ese apoyo. Están acostumbradas a no rendirse y a no esquivar un problema, incluso cuando tu quieres que lo hagan.

Y Alaska, esos paisajes encantadores que vemos en la distancia, pero que ocultan la corta distancia que hay entre la vida y la muerte y que marcan tu carácter y también tu manera de pensar y de verte ante el mundo. Alaska, una tierra a la que odias o amas, así sin mediación pero que te sitúa ante tu propia debilidad, te coloca en el sitio que te corresponde en la cadena animal y te pone a prueba constantemente.

Como os podéis imaginar me ha encantado esta nueva novela de Kristin Hannah. Me ha gustado su historia y los personajes que forman parte de ella, pero, sobre todo, me ha gustado como la autora ha conseguido emocionarme y hacerme sentir parte de la vida de Leni y Cora. He querido, he odiado, me he reído y he bailado a la luz de la candela, pero también me ha llegado a los huesos ese frío personal y natural que se genera en torno a un paisaje tan embriagador como terrorífico, un paisaje que te da la vida de igual modo a como te la quita si te dejas engatusar.

Sin duda, la recomiendo.


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