jueves, 28 de febrero de 2019

de Laura Ferrero.

Título: Qué vas a hacer con el resto de tu vida
Autora: Laura Ferrero
Editorial: Alfaguara, 2017
Páginas: 304.

SINOPSIS.

Con treinta años Laura deja a su pareja y abandona Ibiza para mudarse a Nueva York. Su juventud ha estado marcada por la relación con su padre, un hombre intolerante; su madre, que desapareció para regresar cinco años después; y Pablo, su hermano, que encuentra en la pintura la manera de luchar contra la enfermedad mental que padece.

En Nueva York, Laura empieza a trabajar en una editorial y a asistir a las clases que Gael, un misterioso conocido de su madre, imparte en la Universidad de Columbia.

¿Quién es Gael? ¿Qué sabe él de todo lo que ha ocurrido en su familia?

IMPRESIÓN PERSONAL.

Siempre me he preguntado si huir del lugar en el que estás, del lugar en el que te han ocurrido acontecimientos que no consigues superar ayuda algo o vayas donde vayas, los acontecimientos y tu propio pesar te acompañan y solo el tiempo puede ayudar a superar, si se superan alguna vez. También hay que partir de la base de que no todo el mundo puede huir a cualquier sitio tan alegremente como lo hace la protagonista de esta novela.

Laura se traslada una temporada a Nueva York para trabajar en una pequeña editorial y realizar un curso sobre la literatura en el exilio, una temática que, en principio, no le interesa nada. Lo que le interesa de ese curso es que la persona que lo imparte es Gael, una antigua pareja de su madre. Realmente, lo que está haciendo Laura es huir hacia adelante. Huir de su familia, de su pasado y, sobre todo, huir de ella misma como si ella fuera la única persona responsable de una situación familiar vivida que realmente han construido las cuatro personas que formaban esa familia:

“Nosotros éramos una familia compuesta por cuatro islas encerradas dentro de otra isla: Ibiza”

Efectivamente, Laura procede de una familia en la que cada miembro ha vivido en solitario todo un cúmulo de problemas que si hubieran sido compartidos y esos lazos hubieran sido trenzados entre todos, seguramente hubieran conseguido tejer una red que los hubiera salvados a todos. Pero la familia de Laura no se apoya. Es una familia en la que sus cuatro miembros acaban huyendo de sí mismos y entre ellos. Su madre los abandona durante años, cuando solo son unos niños; su padre salta de isla en isla analizando no se sabe muy bien qué y contándolas en una cuenta infinita que nunca acaba; su hermano Pablo, a quien Laura intenta proteger desde que su madre los abandonó, pero al que le ocurre "todo aquello" que aporta un nivel de mucha intriga a toda la novela y, finalmente, Laura que tiene una huida tardía, cuando ya hay pocos "muebles que salvar".

Aunque la historia familiar en sí misma me ha enganchado cada vez que Laura o su padre rememoraban el pasado, no he conseguido empatizar con la protagonista. Es cierto que la infancia que cada uno ha llevado puede marcar lo que puedas llegar a ser en el futuro, no consigo entender ese regodearse en esas épocas de tu vida hasta el punto de que marque cada paso que das en tu presente salvo que realmente tengas un problema mental digno de tratamiento psicológico o psiquiátrico. Me ha parecido excesivamente melodramático. Quizás sea que la autora quiere recrear algún tipo de teoría filosófica pero personalmente, no he compartido con Laura ese estado depresivo permanente del que no logra salir a pesar de los años que han pasado.

En definitiva, hay dos líneas de esta novela con las que me he sentido de diferente manera. Una primera, la historia familiar que se va contando a lo largo de la novela, que como todas las historias familiares a mi me ha cautivado, la historia en sí y como está escrita la misma. Y la segunda línea, que se identifica con la manera de ser y de estar de la protagonista con la que no he empatizado lo más mínimo y me ha resultado poco creíble por excesiva.


martes, 26 de febrero de 2019

de Laura Marshall.



Título: María quiere ser tu amiga
Autora: Laura Marshall
Editorial: Duomo, 2019
Páginas: 450

SINOPSIS.

TU VIDA EN LAS REDES SOCIALES YA NO SERÁ LA MISMA

Cuando Louise Williams recibe un mensaje procedente de alguien de su pasado muy lejano, le da un vuelco el corazón.

«Tienes una solicitud de amistad pendiente de Maria Weston. » 

El problema es que Maria Weston desapareció hace más de veinticinco años, tras la fiesta de fin de curso del instituto. Todo el mundo cree que está muerta, especialmente Louise, que ha vivido durante este tiempo custodiando un terrible secreto. 

Sin embargo, los mensajes de Maria continúan, y cada vez son más escalofriantes. ¿Quién los envía?
Al reconectar con los viejos compañeros y tratar de averiguar qué sucedió realmente aquella noche, Louise descubre que hay muchas cosas que desconocía. 

IMPRESIÓN PERSONAL.

Supongo que a estas alturas a nadie se le escapa que las redes sociales e internet en general significa tener abierta una ventana a tu vida privada, una ventana que escapa a tu control porque desconocemos quien se está asomando a ella. Da igual que tengas un nick que no se identifica con tu nombre, que no tengas tu foto puesta o no declares tu ubicación física. Tarde o temprano, en algún momento, por alguna vía te descubres: compras algo, utilizas el móvil como el tom tom para moverte o sin nada de eso, tu dirección IP es transparente para cualquier informático medianamente diestro. Dentro de nada mucha gente podrá ver que es lo que tienes en la nevera o cuando pones la lavadora más allá de tu vecina curiosa que se asomaba a la ventana.

Esto es lo que le ocurre a Louise Williams. Ella usa Facebook aunque de forma esporádica y ligera. Pero un día recibe una de esas solicitudes que todos recibimos. Lo malo es que la solicitud de amistad parece venir del más allá porque se la manda una compañera del instituto con la que no se portó nada bien y, que ella sepa, está muerta. Así que alguien con muy mala "baba" la está suplantando y quiere evidentemente asustar y fastidiarle la vida a Louise, alguien que debe saber lo que pasó hace tiempo en la fiesta fin de curso, en 1989. Como podéis imaginar, la persona que escribe el mensaje no para ahí y sigue acosando a Louise con numerosos mensajes que evidencian que conoce toda su vida y todos sus movimientos del pasado y, peor, los del presente.

A partir de este hecho, se inicia una carrera trepidante de acciones contadas por la propia Louise que nos lleva a conocer finalmente que pasó aquel fatídico día de fin de curso en que María Weston desapareció sin dejar rastro. En este camino la propia Louise nos irá presentando a otros personajes de su pasado, compañeros y compañeras de instituto que hoy llevan una vida más o menos normal, pero que de algún modo, la conocían a ella y conocían a María. Una historia de acoso escolar macabro en plena adolescencia, cuando las personalidades de los jóvenes que lo provocaron y los que lo sufrieron estaban por cuajar. Realmente, una historia que duele cuando la conoces, que no entiendes porque la lees desde tu perspectiva y aunque Louise te la cuenta en primera persona desde su punto de vista de acosadora, no acabas de entenderla. Por lo menos yo no he conseguido entender sus necesidades del momento y, por tanto, esa manera de actuar en el pasado. Me identifico más con la mujer del presente que quiere conocer y saber que consecuencias tuvieron sus actos y enfrentarse a ellos de frente.

Por ello, la novela cuenta con dos líneas temporales. Una la del pasado, en 1989 en la que conoceremos a los personajes cuando eran adolescentes en el instituto y los hechos que allí ocurrieron. Y la línea del presente, en la que Louise vive con su hijo Henry, divorciada de Sam, una antiguo compañero de instituto y es una diseñadora de interiores de éxito que no tiene otro remedio que ponerse a investigar quien la está acosando con mensajes cada vez más intimidantes. De vez en cuando, en cursiva aparecen una serie de textos en los que aparece una mujer cuya identidad desconocemos.

Una novela llena de intriga y de tensión y de esas en las que no sabes muy bien quien es quien, que te hace sospechar de todos los que aparecen porque tras las redes sociales cualquiera puede ser lo que quiera. Por no variar yo no he atinado a la hora de identificar a la persona o personas culpables con lo cual me he llevado una gran sorpresa con los giros que la historia va dando. Una novela muy entretenida, con un mensaje muy claro contra el acoso escolar y sus repercusiones en la vida de los que lo sufren y un aviso determinante sobre el riesgo que corremos cuando mostramos nuestra vida privada en la red.






lunes, 25 de febrero de 2019



De nuevo os cuento este lunes las lecturas que me traigo entre manos esta semana, una semana que para mi será algo más corta porque empiezan los carnavales y podré disfrutar de unos días libres desde el jueves. Un intermedio hasta semana santa que me va a venir genial para descansar.

He comenzado a leer Carvalho: problemas de identidad de Carlos Zanón. Llevo muy poco leído, apenas treinta páginas, pero de momento me está resultando complejo de entender. Le daré una oportunidad pero si sigo sin pillarle la gracia no me quedará otra que dejarlo. Lo intentaré.

También he comenzado a leer Las hijas del Capitán de María Dueñas, un libro que compré el año pasado en la Feria del Libro de Badajoz y ya va siendo hora que le de una oportunidad.

SORTEOS.


Pedro del El buho entre libros, Manuela de Entre mis libros y yo, Concha y Bea de De lector a lector y Teresa de Leyendo en el bus sortean cuatro ejemplares de Los hijos del rey vikingo de Lasse Holm.




Qué paséis buena semana!!!

viernes, 22 de febrero de 2019

de César Pérez Gellida.


Título: Todo lo mejor
Autor: César Pérez Gellida.
Editorial: Suma, 2018
Páginas: 608.

SINOPSIS.

Viktor Lavrov es un joven talento perteneciente al KGB destinado en Berlín durante el periodo más crudo de la Guerra Fría. Pronto recibirá un delicado encargo que pondrá a prueba sus conocimientos en psicología criminalista y sus virtudes como agente de inteligencia.

El caprichoso destino hará que su camino se cruce con el del inspector jefe de la Kriminalpolizei, Otto Bauer, empecinado en resolver las terribles muertes de cinco menores que parecen estar relacionadas entre sí, unos asesinatos que se niegan a reconocer desde las más altas instancias de la RDA.

Con ocho novelas publicadas, César Pérez Gellida es ya un referente en la actualidad literaria de nuestro país. El vallisoletano regresa ahora con su relato más negro, una historia repleta de intriga, una explosión narrativa que mantiene los ingredientes que han atrapado a miles de lectores y que significa un paso adelante a nivel estilístico con respecto al resto de su obra.

IMPRESIÓN PERSONAL.

Podría decir que, a pesar de que todas las novelas que he leído de César Pérez Gellida me han encantado, siempre tengo miedo a comenzar una nueva por dos motivos básicos. Desde luego, el primero porque el autor, igual que se le ha caído el pelo, es susceptible de "pinchar" y que por primera vez me llegue a decepcionar. Es complicado en esto de las artes mantener siempre el listón tan alto cuando ya no ves como puedes subirlo más. Y el peor de los motivos, el segundo, porque yo no dé la talla como lectora y de complejo y original que es el tío escribiendo, yo me quede a dos velas y no me entere de nada. Y mira que con Khimera y Konets ya puso a prueba mis neuronas para que no se me liaran mientras leía y no perdiera el hilo conductor con tanto "p´alante y p´atrás" en los tiempos. Por eso cuando me dijeron que esta novela era de espías me temblaron las "canillas" literalmente. Cuando veo una película de espías soy de las que no suelo enterarme de nada con tanto personaje, tantos nombres diferentes y tantos mensajes subliminales que yo no consigo entender y me pierdo en la mayor parte de las ocasiones. Pero hete aquí que mis temores han sido infundados porque no solo no me he perdido sino que me ha encantado encontrarme con algunos personajes que creía ya perdidos y enterrados hasta que no realizara esas poco frecuentes relecturas.

Podría decir que Gellida se supera con esta obra, pero no lo voy a decir, porque he disfrutado tanto con esta novela como con otras memorables obras del autor de sus anteriores trilogías. Y, como las anteriores, no es una lectura sencilla. César no hace nada sencillo, al menos tan sencillo como le brota a él. Le encanta complicarnos la vida, que saquemos el cerebro de paseo y lo expongamos a la intemperie para renovarlo y mirar sus tramas desde diferentes puntos de vista, con diferentes posibilidades en su desarrollo y desde luego en sus desenlaces. Podría decir que juega con nosotros pero no. Lo que hace es que nos incluye en el juego con unos personajes que nos invitan a seguirlos, que nos enamoran, incluso los malos malísimos porque de tan malos nos atraen sus motivaciones, sus comportamientos tan extremos y escalofriantes, sobre todo, cuando sus víctimas son los más inocentes de la sociedad.

El autor nos lleva a la Alemania del Este, al Berlín herido por ese terrible muro que divide la ciudad y, sobre todo, que divide la diferencia entre una vida sin libertad alguna y en todos los sentidos, y la vida con una libertad relativa o, al menos, sentida por los ciudadanos de la parte occidental. Un Berlín oriental en el que todo debe ser tan perfecto para que nadie ponga en duda el sistema, que los crímenes más atroces no pueden ser investigados ni anunciados porque en un sociedad tan ideal como esa, nadie necesita delinquir. Una ciudad llena de espías que espían al enemigo occidental pero, sobre todo, que se espían entre ellos viviendo al margen casi siempre de una ley que manipulan según sus intereses.

En este escenario conoceremos a Viktor Lavrov, un joven psicólogo criminalista y espía ruso, que tiene un difícil encargo realizado tanto por la KGB a la que pertenece como por las autoridades alemanas, sin que uno u otro tengan que coincidir y, en paralelo, a Otto Bauer, inspector jefe de la Kriminalpolizei, que junto a su hermana, y contra lo que le han ordenado, investigará las muertes y desapariciones frecuentes de niños que nadie suele reclamar ni buscar. Dos potentes personajes que coinciden en espacio, tiempo e interés personal y profesional para llevarnos hacia un submundo criminal que pone los pelos de punta.

No os cuento más porque más información solo supone desvelar lo que no debe desvelarse más que acercándose a la obra y leyéndola. Como en el mundo de los espías, mientras menos se diga, mejor. Si os digo que no dejéis de leerla, que si lo que escribe este autor os gusta, esta novela os va a enamorar de nuevo y si no os habéis acercado nunca al fenómeno Gellida, ya estáis tardando.


jueves, 21 de febrero de 2019

de Alejandro  Palomas.


Título: El tiempo que nos une
Autor: Alejandro Palomas.
Editorial: Booket, 2016
Páginas: 592.

SINOPSIS.

La abuela Mencía convalece junto a su nieta, Bea, que no quiere contar lo que de verdad le duele. Éste es el inicio de El tiempo que nos une, una novela coral de voces femeninas, una saga de mujeres con corazones tan grandes que son capaces de albergar desde el amor más profundo hasta el mayor de los sufrimientos. Entre las cinco protagonistas de la historia los lazos familiares se entretejen hasta formar una red que a veces atrapa, otras abraza y que, sobre todo, protege. Mencía, la matriarca sabia y deslenguada; Lía, que siempre se queda; Flavia, que vive en la ausencia; Inés, madre que sufre y amante que lamenta; y Bea, la más joven, son personajes inolvidables, que callan secretos pero gritan verdades, y que sienten y ríen y lloran.

Con delicadeza y precisión en el lenguaje, Alejandro Palomas construye un universo femenino de relaciones y emociones que nos envuelve. Y es que en El tiempo que nos une, como en la vida, pasan muchas cosas, pero al final lo que importa es quién ha estado navegando a tu lado.

IMPRESIÓN PERSONAL.

Había leído tres libros de este autor: Una madre, Un hijo, Un perro. Pero tenía pendiente este libro en la estantería desde hace tiempo y ahora me queda pendiente Un amor que compre en la última Feria del Libro de Badajoz y que el autor me firmó muy amablemente, tal como es él. Como siempre y por no variar, cogiendo polvo lecturas que merecen mucho más la pena que otras novedades por las que perdemos un tiempo que deberíamos invertir en mayor calidad frente a mayor cantidad y novedad.

El tiempo que nos une es una de esas novelas que debería tener brazos y haberme dado un toque al pasar por el estante en el hombro para recordarme que estaba allí. Gracias a esta novela he conocido por fin a Mencia, una abuela de más de 90 años, carismática, descarada y malhablada que a su edad ya no tiene nada que callar, nada que temer por lo que dice, que pone a los suyos en muchas ocasiones en situaciones embarazosas precisamente por todo lo que dice, pero que defiende a sus "mujeres" a fuego y contra el fuego si es necesario. Una abuela a la que es imposible no querer, de esas que con solo mirarte saben que te ocurre algo y qué es lo que te ocurre, y lo sabe hasta antes de verte, como si tuviera una parabólica para saber en la distancia que ante determinados hechos, tu reacción será de determinada manera y no de otra de tal modo que cuando se produce el encuentro, ella ya ha arbitrado un plan que te saque del problema sentimental o vital que te aqueja. Inteligente y lenguaraz, he llorado con ella (y mucho) en esta novela pero también tengo que reconocer que me he reído a carcajadas en más de uno de sus cortos capítulos.

Junto a ella, cuatro mujeres más. Dos de sus hijas, Flavia y Lía y sus dos nietas, Inés y Bea. Cinco mujeres de generaciones diferentes unidas por unos lazos que solo la muerte puede romper, unos lazos que sujetan cuando parece que todo se rompe, incluso la vida de un hijo, de un nieto, de un hermano; lazos que te agarran a la vida para seguir luchando incluso cuando parece que no merece la pena vivirla de fea que se pone y hasta ponen una nota de color para que la veamos más bonita de lo que en realidad es en algunos momentos. Y Mencia sabe tirar lazos a sus mujeres, hacer lazadas de colores cuando necesitan ver la vida de otro color y también fustigar con los lazos cuando lo que necesitan alguna de ellas es que las hagan despertar y salir de la cueva en que están metidas. Les riñe y desaprueba sus maneras de afrontar los problemas, le habla y las consuela pero también traza estrategias y estratagemas, diría yo, para que reaccionen cuando todo lo demás falla.

Me han encantado estas cinco mujeres, pero, sobre todo, me ha encantado Mencia. Su fuerza, su coraje, ese convencimiento tan asentado en su alma de que no puede abandonar este mundo hasta que no vea a sus mujeres recompuestas y mirando de frente al futuro y esas mujeres alrededor de la abuela, una mujer que por si misma es el centro de todas ellas por derecho propio.

El tiempo que nos une es un libro de sentimientos, de los mas profundos, de los que más duelen pero también de los que más curan y de los más esperanzadores. Un libro que te llega tan hondo que tus propios sentimientos fluyen a la vez que los de las protagonistas porque te hacen participe de su dolor, de su miedo, de su esperanza y hasta de sus momentos felices y de sus risas. Por eso he llorado y he reído a partes iguales, pero he terminado con Mencia muy en paz con la vida y con el tiempo recorrido y que me queda por andar. Ojala no se me olvide!!!


miércoles, 20 de febrero de 2019

de Isabel Allende.


Título: Más allá del invierno
Autora: Isabel Allende
Editorial: Plaza y Janés, 2017.
Páginas: 352.

SINOPSIS.

Isabel Allende parte de la célebre cita de Albert Camus -«en medio del invierno aprendí por fin que había en mí un verano invencible»- para urdir una trama que presenta la geografía humana de unos personajes propios de la América de hoy que se hallan «en el más profundo invierno de sus vidas»: una chilena, una joven guatemalteca ilegal y un maduro norteamericano. Los tres sobreviven a un terrible temporal de nieve que cae en pleno invierno sobre Nueva York y acaban aprendiendo que más allá del invierno hay sitio para el amor inesperado y para el verano invencible que siempre ofrece la vida cuando menos se espera.

Más allá del invierno es una de las historias más personales de Isabel Allende: una obra absolutamente actual que aborda la realidad de la emigración y la identidad de la América de hoy a través de unos personajes que encuentran la esperanza en el amor y en las segundas oportunidades.

IMPRESIÓN PERSONAL.

Más allá del invierno es una novela de personajes, de tres personajes en concreto que están atravesando por momentos oscuros y fríos en sus vidas y que coinciden casualmente algunos de ellos, durante una de las tormentas de nieve más fuerte que han asolado Nueva York. Y digo que pasan por momentos oscuros y fríos en sus vidas porque a lo largo de la narración iremos viendo que no han sido ni mucho menos los peores, sino que sus vidas, con momentos de luz y felicidad, han tenido mayores vivencias oscuras, muchas de ellas terribles en todos los casos, y que iremos conociendo a lo largo de la novela.

La situación que nos plantea Isabel Allende me ha resultado muy original a la hora de presentarnos a sus personajes. Por una lado, conocemos a Lucía Maraz, una mujer chilena de sesenta y dos años y profesora universitaria eventual que vive en un semisótano que le alquila el norteamericano Richard Bowmaster, profesor universitario, maniático y de costumbres sumamente rígidas. En sus vidas se cruzará por sorpresa Evelyn, una joven guatemalteca sin papeles, que choca fortuitamente contra el coche de Richard en medio de la tormenta de nieve. Evelyn lleva en el maletero del coche el cadáver de una mujer.

Con estos mimbres, la autora teje una novela en torno a estos tres personajes que con la excusa de ayudar a la pobre Evelyn y deshacerse del cadáver nos van desgranando sus vidas y van estableciendo entre ellos unos lazos que en el futuro nadie conseguirá romper.

Me ha encantado el planteamiento de la novela y me ha resultado sumamente ágil la forma en que la autora ha mezclado el presente en el que los tres intentan resolver el problema que tiene Evelyn, que al final será un problema de todos, ya que se convierten automáticamente en cómplices, y la forma en que cada personaje va contando su vida hasta llegar al momento actual.

En realidad, aunque haya un cadáver de por medio, la novela no tiene como foco de atención este hecho salvo al final cuando conocemos a qué se dedica el jefe de Evelyn, padre del niño discapacitado que ella cuidaba. Por el contrario, la novela es una historia de personajes, de los tres personajes protagonistas, Lucía, Richard y Evelyn. Tres personajes que sirven a la autora para poner a los lectores ante el problema de los inmigrantes en Estados Unidos: las causas por las que han de salir de sus países sí o sí, la odisea del viaje para llegar y los problemas de estar en Estados Unidos sin posibilidad de conseguir papeles a pesar de estar trabajando en puestos que los norteamericanos no quieren.

También, está el trasfondo personal que me ha gustado muchísimo, esos lazos de relaciones que se entretejen entre ellos, en concreto entre Lucía y Richard, dos personas mayores que vuelven a encontrar el amor, que abren sus corazones a través del desahogo que da contar a alguien todo aquello que te ha hecho daño, que te hace culpable, que te ha obligado a ocultarte en el interior de una persona que no eres tu. Eso es lo que le pasa a Richard, un profesor escondido en si mismo que solo mantiene relaciones de cariño con sus cuatro gatos. Huraño, meticuloso y rancio descubre los motivos por los que se ha convertido en lo que es tras la perdida de su mujer y su hija. Sin embargo, Lucía se siente atraída por él a pesar de que no es "la alegría de la huerta" y también le va desgranando su vida, por qué tuvo que salir de Chile cuando llegó la dictadura, la desaparición de su hermano, la eterna búsqueda de su madre y esa amargura que la ha acompañado toda la vida por no ser capaz de pasar página. Pero si una historia es escalofriante es la de Evelyn, su vida en una aldea de Guatemala al cuidado de su abuela y sus dos hermanos, las pandillas y los asesinatos de estos y su periplo para llegar a Estados Unidos donde su madre lleva muchos años malviviendo para poder mandar dinero a los hijos que tuvo que dejar atrás.

No os cuento más. Me ha gustado mucho esta novela y me ha encantado encontrarme de nuevo con la autora en una historia que me ha tenido enganchada unos días disfrutando de la buena literatura y de unas historias de vida que merece la pena conocer.


martes, 19 de febrero de 2019

de Delphine de Vigan.


Título: Basada en hechos reales.
Autora: Delphine de Vigan.
Editorial: Anagrama, 344.
Páginas: 344.

SINOPSIS.

«Durante casi tres años, no escribí una sola línea», dice la protagonista y narradora. Se llama Delphine, tiene dos hijos a punto de dejar atrás la adolescencia y mantiene una relación sentimental con François, que dirige un programa cultural en la televisión y está de viaje por Estados Unidos rodando un documental. Estos datos biográficos, empezando por el nombre, parecen coincidir difusamente con los de la autora, que con Nada se opone a la noche, su anterior libro, arrasó en Francia y en medio mundo. Si en esa y en alguna otra obra anterior utilizaba los recursos novelescos para abordar una historia real, aquí viste de relato verídico una ficción. ¿O no?

Delphine es una escritora que ha pasado del éxito apabullante que la puso bajo todos los focos al vértigo íntimo de la página en blanco. Y es entonces cuando se cruza en su camino L., una mujer sofisticada y seductora, que trabaja como negra literaria redactando memorias de famosos. Comparten gustos e intiman. L. insiste a su nueva amiga en que debe abandonar el proyecto novelesco sobre la telerrealidad que tiene entre manos y volver a utilizar su propia vida como material literario. Y mientras Delphine recibe unas amenazantes cartas anónimas que la acusan de haberse aprovechado de las historias de su familia para triunfar como escritora, L., con sus crecientes intromisiones, se va adueñando de su vida hasta bordear la vampirización…

Dividida en tres partes encabezadas por citas de Misery y La mitad oscura de Stephen King, Basada en hechos reales es a un tiempo un poderoso thriller psicológico y una sagaz reflexión sobre el papel del escritor en el siglo XXI. Una obra prodigiosa que se mueve entre la realidad y la ficción, entre lo vivido y lo imaginado; un deslumbrante juego de espejos que propone una vuelta de tuerca a un gran tema literario –el doble– y mantiene en vilo al lector hasta la última página.

IMPRESIÓN PERSONAL.

Cuando terminé de leer esta novela de Delphine de Vigan no sabía muy bien que había leído, si una novela de cien por cien ficción o estaba ante un cincuenta por ciento ficción y otro cincuenta realidad de la escritora o un relato real de lo que le había pasado a la autora. Y es que en Basada en hechos reales es una novela que te sorprende porque todo el rato parece que estás delante de un escaparate de cristal oscuro donde puedes verte de cuerpo entero aunque no de forma tan perfecta como te verías en un espejo. Es una novela  que te sorprende por lo que te acerca a la autora, a sus problemas, a la forma en que los afronta o los rehuye pero, sobre todo, a esa parte más débil que la deja ciega y vulnerable, de tal modo que permite que en su vida entre esa especie de "alien" que tu desde el principio ves que no puede llegar a ser bueno y que poco a poco te la va absorbiendo.

En Basada en hechos reales, por un lado, tenemos a Delphine, una escritora, madre de dos hijos que comienzan en la universidad, compañera de un famoso director de documentales televisivos que viaja de forma habitual, motivo por el cual ella goza (o no) de mucho tiempo para sí misma y para su principal quehacer que es escribir y cumplir con los plazos que le ha marcado su editora para sacar su siguiente libro. Pero Delphine como tantos escritores se encuentra ante el gran problema de "la página en blanco" y después de un rotundo éxito anterior, no sabe qué escribir, no da con una temática que consiga mantener el nivel de su anterior obra en la que prácticamente se desnudó a ella misma y a los suyos. La protagonista no solo comparte nombre con la autora, situación familiar y profesión sino que parece todo el tiempo que habla de ella misma, ella misma vista desde el otro lado del espejo, con su sufrimiento interno, su manera de ocultar a todos los que la quieren lo que le está pasando y, por tanto, su soledad ante el problema que tiene y que la está haciendo sufrir personal y profesionalmente.

Y en esta situación aparece L, una negra literaria que escribe libros de otros como "churros". Yo no sé si L aparece de verdad o la autora la hace aparecer y no es un personaje real. Después de leer la novela hasta he dudado de su existencia. Pero lo cierto es que L irrumpe en la vida de Delphine como un torrente que se cuela dentro sin que te des cuenta, tan metida en los suyo, que no percibe como va arrasando con todo y como termina sola sin tener nada a lo que agarrarte más que a ella, que aparece siempre que la necesitas para tirarte un "salvavidas" ficticio. La verdad es que he sufrido mucho con este personaje y con la actitud de Delphine. La autora juega con citas de Misery de Stephen King y doy fe de que en muchas ocasiones me ha traído a la memoria esa novela y esa estupenda película, porque realmente L me ha puesto los pelos de punta con sus apariciones casuales y su manera de comportarse tan absorbente en el sentido literal del término.

Y de fondo, la literatura, la necesidad de plasmar en cada obra una parte de tu realidad, de tu ser mezclada por la ficción que lo difumine todo y como esta manera de escribir atrae más a un público lector más exigente que la ficción pura que rápidamente se descubre y se olvida. Hay conversaciones muy inteligentes y diría que didácticas sobre el sentido de la literatura, sobre su influencia en la gente y sobre el funcionamiento del mundo editorial. Una temática muy interesante tratada por dos personajes enfrentados que desean cosas diferentes y cuya visión del tema difiere por necesidad.

No dejo de admirar la manera de escribir de esta autora, su forma de engancharme con su literatura, con sus montajes temáticos que mezclan tan bien sus propias vivencias con una realidad difuminada de ficción y, todo ello escrito con una ambigüedad precisa y concreta que te hace dudar durante toda la lectura de si realmente lo que cuenta le ha pasado realmente o si no, o tal vez si alguno de los personajes ha existido en la realidad o hasta ahí ha llegado con el engaño y solo ha estado en la mente de la escritora. No lo sé, tendría que volver a leerla para estar más pendiente de estos detalles, la verdad.

Os recomiendo esta novela, aunque ya os digo que no es para todos los lectores. Es una mezcla rara entre realismo y una novela de intriga psicológica, no sabría describirla. Cuanto menos turbadora, pero estupendamente escrita como todo lo que he leído de esta autora.


lunes, 18 de febrero de 2019



Aquí estoy como todas las semanas para contaros qué lecturas me traigo entre manos. La verdad es que la semana pasada dejé un poco de lado el libro que había comenzado el fin de semana, María quiere ser tu amiga de Laura Marshall, no porque no me esté gustando pero se me cruzó con el de Más allá del Invierno de Isabel Allende y éste me absorbió por completo hasta que lo terminé. Esta semana veréis también la reseña. Por eso sigo leyendo aún el de María quiere ser tu amiga esta semana.

También he comenzado a leer Todas las familias felices de Mercedes de Vega, un libro que me tocó en un sorteo en el blog de Mª Ángeles y que no quiero demorar más.

SORTEOS.



Carol del Blog En tus libros me colé sortea un ejemplar de Annabelle de Lina Bengtsdotter.





Pedro del El búho entre libros, Teresa de Leyendo en el bus, Concha y Bea de De lector a lector y Manuela de Entre mis libros y yo sortean un ejemplar de Papel y tinta de María Reig.






Que paséis una excelente semana lectora!!!!


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