martes, 15 de agosto de 2017

de Franck Thilliez.


Título: Latidos.
Autor: Franck Thilliez
Editorial: Planeta, 2017.
Páginas: 624.

SINOPSIS.

Camille Thibault es una joven policía que sufre de horribles pesadillas desde que recibió un trasplante de corazón años atrás. En ellas aparece siempre la misma joven pidiéndole ayuda de forma desesperada. Cuando su nuevo corazón empieza a dar signos de rechazo, Camille tendrá una única obsesión: encontrar a su donante y descubrir su pasado. 

Mientras, el investigador de la policía de París Franck Sharko deberá hacer frente al caso más difícil de su carrera: la muerte de doce jóvenes y la conexión con una mujer que reaparece, ciega, tras pasar mucho tiempo bajo tierra. Pero algo extraño sucede: a cada pista sobre la investigación que Sharko persigue, una mujer policía se le adelanta… 

Se llama Camille, es policía y vive con el corazón de un asesino.

IMPRESIÓN PERSONAL.

Mi madre se estuvo dializando durante trece largos y benditos años. Teníamos la máquina de diálisis en casa y mi padre y yo aprendimos a hacerle la diálisis tres veces a la semana. Tres días a la semana durante cuatro horas cada día y una post-diálisis llena de malestar y escasa fuerza vital. Siempre he pensado que era un milagro ver circular la sangre de su cuerpo a través de los filtros y que ésta retornara limpia y pura y le permitiera vivir un día más. Pero también hemos vivido esa espera, esa espera que nunca dejo de serlo porque nunca la llamaron, nunca hubo un riñón para ella que la liberara de esas citas semanales. 

La novela que hoy os traigo conlleva en uno de sus hilos argumentales el problema de la falta de suficientes órganos para trasplante, esos órganos que una vez que no se necesitan para la vida de una determinada persona, pueden salvar la vida de otra. Latidos establece ese problema y nos plantea ese dilema moral del qué harías tu si estuvieras entre la vida y la muerte, tuvieras los recursos suficientes y con ello pudieras salvarte. A mi no me cabe ninguna duda de que sin ser hechos reales lo que la novela plantea, sí existe ese comercio de órganos, esa compraventa voluntaria y, peor aún, ese robo forzado a costa de vidas inocentes cuya desaparición no llama la atención de nadie. Realmente, resulta aterrador ir siguiendo el relato que nos plantea Thilliez en este aspecto de la novela. Por mucho que puedas ponerte en el lugar de los enfermos, no puedes evitar ponerte en el lugar de las víctimas, que ajenas a estas redes y mafias, llegan a distintos países pensando que van a obtener un futuro mejor que el que les esperaba en su país de origen.

Cómo en otros libros del autor, esta trama se entremezcla con varias subtramas que de entrada nada tienen que ver ni en tiempos ni en temáticas. Si no ya me diréis que relación puede haber entre los trasplantes de órganos en Francia, la dictadura de Videla en Argentina o el caso de los bebés robados en la dictadura franquista en España. Eso es lo primero que uno piensa cuando empieza a encontrarse con los temas: ¡¡ Qué gazpacho!! ¿cómo va hilvanar el autor todo esto? ¿cómo va a relacionar personajes tan dispares? 

Pero tranquilos, estamos leyendo a Thilliez, un mago de la novela negra, un mago que poco a poco a fuerza de abrir y cerrar la boca de continuo te va guiando por una camino que, sin dejar de ser sorprendente, queda perfectamente claro, coherente y bien hilado. Me encanta esta manera de tejer del autor y, en esta ocasión, me ha gustado hasta más porque toda la parte científica que suele acompañar sus novelas la he seguido muy bien, sin perderme en ningún momento. O era más sencilla que en otras entregas o yo esta vez estaba mucho más cerca de la temática que se tocaba por cuestiones familiares y de aprendizaje propio. Sin embargo, también es cierto que el autor se salta algunos procedimientos policiales de obligado cumplimiento, sobre todo, cuando la policía actúa en un país que no es el suyo. 

Por otro lado, me ha encantado reencontrarme con Sharko y con Hennebelle, dos personajes que a fuerza de experiencias de todo tipo en novelas anteriores, los encontramos en esta ocasión mucho más humanos, más conscientes de lo efímera que es la felicidad y mucho más contenidos a la hora de arriesgar sus vidas. Junto a ellos, conoceremos a Camille, la gendarme trasplantada, que va investigando en paralelo a la policía criminal, hasta que ambas investigaciones confluyen, y profundizaremos en el personaje de Nicolás Bellanger, que es el que yo creo que en esta ocasión tiene mucha más fuerza, más capacidad de resolución y una motivación personal muy parecida a la que tuvo Sharko en su día. Me ha gustado mucho el papel de Bellanger, su evolución y su marcado carácter así que espero que las próximas entregas vayan en consonancia con esta nueva personalidad. Junto a Sharko y Lucie forman un equipo digno de seguir.

Finalmente, como en otras novelas del autor, me ha encantado la ambientación. Thilliez tiene un gran poder en la parte descriptiva y no escatima en detalles pero los selecciona a la perfección para que no nos superen en la parte más escabrosa de los crímenes que se cometen, pero si lo suficiente como para que podamos hacernos perfectamente una idea de cómo ocurren los hechos, dónde y en qué situación están los personajes de turno. En todos los ámbitos en los que se mueven los personajes existe el mal y el autor es un experto en identificarlo y posicionarlo con todas sus letras para que lo visualicemos y lo sintamos tan cerca como lo hacen ellos.

En definitiva, Latidos es una pedazo novela negra que me ha encantado leer, con unos hechos que te impulsan a seguir leyendo al ritmo que al autor marca en función de lo que va dejando que descubras, incluso adelantándote a los personajes en conocimiento. Deseando estoy de que llegue septiembre con la siguiente entrega: Pandemia.


lunes, 14 de agosto de 2017



Esta semana sigo leyendo los dos libros que empecé la semana pasada, dos lecturas que terminaré en un par de días, antes de irme unos días fuera.

Aunque estando fuera dedico muy poco tiempo a leer porque andamos de una lado a otro viendo lugares nuevos, me llevaré Secretos Imperfectos de Michael Hjorth y Hans Rosenfeldt, el primer libro de la Serie Bergman. NO creo que me dé tiempo a más y si me da me llevo el libro electrónico bien cargado de libros muy dispares.

A partir del jueves, el blog estará de vacaciones, al menos mientras esté fuera para no tener que andar pendiente de reseñas u otras publicaciones.


Hasta la vuelta!!!!


viernes, 11 de agosto de 2017

de Pablo Rivero.


Título: No volveré a tener miedo
Autor: Pablo Rivero
Editorial: Suma de letras, 2017
Páginas: 328.

SINOPSIS.

La madrugada del 9 de abril de 1994 una familia es asesinada mientras duerme. El crimen conmociona a la sociedad española por la brutalidad de los hechos y porque es cometido a sangre fría por uno de sus miembros. Estos son sus últimos siete días de vida. 

Tras una fuerte discusión, el padre abandona la casa familiar. Laura, la madre, arrepentida de haber sacado a la luz los secretos que con tanto esmero se esforzaban en esconder, tendrá que lidiar con los dos hijos que nunca quiso mientras encuentra la manera de hacerle volver. Raúl, el hijo mayor, obsesionado con el cine de terror, intenta huir de sus oscuras tentaciones a ritmo de canciones de Nirvana. Mientras que Mario, el pequeño, encuentra en la historia que le contó su hermano sobre un hombre que espera cada noche frente a su ventana, las claves para entender la ausencia paterna. 

Pero, ¿qué tiene que ver ese hombre con el crimen que ocurrirá tan sólo siete días después? ¿Y con la desaparición del joven Jonathan García, acaecida hace un año en el mismo barrio?

IMPRESIÓN PERSONAL.

No sabía quien era Pablo Rivero hasta que no leí su biografía así que su posible fama como actor de la eterna serie Cuéntame no fue lo que me movió a leer esta novela que se ofrecía en Edición Anticipada. A simple vista me gustó el título, la portada y una sinopsis clara y concisa que te hace esperar una historia familiar oscura que se incrementa con los días. Y es que en la sinopsis ya nos cuentan el final de la familia, a menos de algunos de sus miembros, de modo que el punto de partida de la novela me ha resultado muy bueno y original. Remontarse a los siete días anteriores a la muerte de los miembros de la familia parece indicarte que durante esa semana pasarán hechos relevantes que irán desembocando en ese final tan trágico y misterioso.

Pero no ha sido el caso. La novela comienza con el único hecho relevante que puede señalarse y es que el padre de Raúl y Mario y marido de Laura, la madre, abandona a su familia tras una bronca con su mujer y ya no volvemos a saber de él salvo por los continuos recuerdos y pensamientos de los miembros de la misma. A partir de este hecho, el autor nos va contando un día tras otro de los miembros de la familia desde que se levantan hasta que se acuestan, se duerman o no. Lo que desayunan y cuando lo hacen, cuando cogen el autobús escolar, lo que hacen en el colegio, en el camino de regreso, lo que comen y lo que ponen en la televisión, la música que escuchan, los platos que cenan, todo ello en un ámbito de relación entre ellos que es siempre el mismo: los tres se odian. La madre a cada uno de sus hijos, los hijos a la madre y los hijos entre ellos. Un odio que va creciendo día a día pero monótono a más no poder. Entre medias, el recordatorio de la desaparición un año antes de su vecino Jonathan García, el mejor amigo de Raúl, que desapareció cerca de su casa cuando paseaba al perro por la noche. Una historia que aparece y desaparece y a la que no le ves relación alguna con la vida rutinaria de la familia porque se trata de forma muy superficial.

Tampoco me han gustado los personajes. Se repiten tanto las escenas día a día que desde el primer día los conoces porque son totalmente planos. No se trata de que simpatices o empatices más o menos con ellos. No es el caso. Es que con verlos moverse el primer día ya los conoces y el resto de sus comportamientos son totalmente predecibles y repetitivos.

Es evidente que hay secretos que se nos ocultan, pero todo el desarrollo previo hasta descubrir esos secretos no han merecido la pena la lectura de día a día, para encontrarme además con un final muy precipitado que se deja muchas cuestiones sin dilucidar. Amén de algunos errores en la redacción del texto y en las fechas en que se desarrollan los hechos que deberían haber sido corregidos por quien corresponda.

En resumen, aunque seguramente habrá a quien guste esta novela, lo cierto es que a mi no me ha gustado. Creo que es una novela que promete mucho lo que luego no es capaz de desarrollar en la trama y a mi personalmente me ha resultado aburrida y repetitiva.


miércoles, 9 de agosto de 2017

de Rosario Raro.



Título: La huella de una carta.
Autora: Rosario Raro
Editorial: Planeta, 2017.
Páginas: 544.

SINOPSIS.

La apacible vida de Nuria con su marido, un comercial al que no ve lo que quisiera, se altera cuando ella lee en la prensa un enigmático anuncio que le despierta su sueño de dedicarse a la escritura. Sin saber a ciencia cierta de qué se trata, acepta convertirse en la escritora anónima de las respuestas a las cartas que el consultorio radiofónico de Elena Francis recibe. Su labor parece sencilla: encargarse de responder las cartas que no da tiempo a radiar. 

Pero todo cambia cuando una oyente desesperada le habla de unos niños nacidos con terribles malformaciones. Nuria decide investigar su origen y destapa una trama internacional de corrupción que pondrá en jaque su vida y cambiará su destino para siempre.

IMPRESIÓN PERSONAL.

Me gustó mucho el primer libro que leí de Rosario Raro, Volver a Canfranc. Es más, desde entonces esa estación de tren es uno de mis anhelos viajeros, de esos lugares llenos de misterio a los que me gusta ir guiada por la literatura. Este año le toca a Cadaqués y sus alrededores guiada también por la novela de Gala que leí no hace mucho.

La huella de una carta nos traslada a la Barcelona y la España de los años 60, los años del Baby Boom ante la llegada de una incipiente mejora económica y la existencia de una pequeña apertura del gobierno franquista. Durante esos años, las mujeres vivían recluidas entre sus casas y la iglesia, dedicadas al cuidado de sus maridos y sus hijos sin más aliciente que escuchar las novelas de la radio y esperar a que sus esposos las sacaran de casa como si fueran "perritos" que lucir porque salir solas o con amigas estaba muy mal visto socialmente. Yo nací en el 63 y hasta que llegó la tele en blanco y negro, aún recuerdo a mi madre y a mis tías cosiendo toda la tarde sentadas en el zaguán de las casas con la radio puesta escuchando las novelas de Guillermo Gautier Casaseca o viendo en la tele novelas como Lucecita. Las viviendas eran de las mujeres por obligación y las vecinas eran como de la familia. Se intercambiaban platos, recetas, se bajaba o subía a hablar por teléfono a casa de la afortunada que lo tenía y yo anhelaba el sueño de mi vida que era tener una bicicleta y escapar a mi aire sin control por un pueblo que merecía la pena ser explorado.

Rosario Raro refleja en esta novela perfectamente este ambiente de los años 60 con las modificaciones que conlleva vivir en una gran ciudad como Barcelona donde existe el transporte público y la movilidad de una mujer puede, de alguna manera, diluirse entre el gentío y los barrios alejados de su residencia. Esto es lo que hace Nuria, la protagonista principal de la novela, servirse de su vecina para que le cuide a sus hijos en sus cada vez más numerosas ausencias por motivos de trabajo y ocultarse en la ciudad de miradas conocidas que puedan seguir sus movimientos mientras investiga un caso que ha llegado a sus manos y que aún hoy en día sigue sin cerrar y cuyas víctimas continúan sin ser reconocidas, aunque se van dando pequeños pasos que por desgracia no verán las víctimas ya fallecidas:
"El Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad (MSSI) se ha comprometido a destinar una partida en los Presupuestos Generales de 2018 para los afectados por la talidomida. La medida se ha anunciado este miércoles en una reunión que ha mantenido la ministra de Sanidad, Dolors Montserrat, con la Asociación de Víctimas de Talidomida en España (Avite)" (El País-26 de julio de 2017).
Nuria, es una mujer felizmente "resignada" a ser casada con su único hombre, un hombre, como casi todos en la época, machista hasta el extremo, egoista hasta el máximo y ególatra por necesidad de que alguien lo admire permanentemente. Con dos hijos pequeños, ve la posibilidad de trabajar desde su casa escribiendo las respuestas de las cartas de las oyentes del famoso programa radiofónico de Elena Francis, un programa patrocinado por por un instituto de belleza totalmente basado en la moral que le interesaba al propio instituto, al régimen y a la Iglesia Católica. Un programa destinado a conservar en las mujeres de la época el modelo de mujer esposa y madre sumisa y abnegada que sólo está en este mundo para cuidar de los hombres, procrear y ocuparse de su casa y de sus hijos a costa de su propia vida y su propio bienestar. Me imagino como mujeres como Nuria, con inquietudes y ganas de hacer cosas en la vida, debieron sentirse en esta cárcel falsamente abierta de la que no podían salir porque cada una estaba sola en su mundo y donde las apariencias eran la base de las relaciones sociales.

A través de este trabajo, Nuria conoce por una carta de una oyente, el caso de los niños que nacen deformes porque a sus madres embarazadas se les ha suministrado unas pastillas que contienen telamón (en la novela), la famosa talidomida real por la que aún existen un buen número de personas afectadas por este fraude farmacéutico. Cualquiera de los niños de esa época podríamos haber sido víctimas de este fraude y vernos ahora como se ven tantos enfermos que sufren todo tipo de discapacidades. Nuria junto a su compañero químico Boro Navascues inicia una investigación para descubrir y demostrar los efectos de esa medicación en muchos niños que están naciendo en Barcelona y que están siendo abandonados por sus madres en orfanatos ante la imposibilidad de hacerse cargo de ellos. A la vez, la propia investigación provoca cambios definitivos en la vida de la propia Nuria ante hechos personales que se entrecruzan con la propia investigación provocados por su marido.

Me gusta como escribe Rosario y me ha encantado especialmente leer esas múltiples cartas que Nuria ha de contestar para cumplir con su trabajo en la línea que le exige el programa radiofónico sometido a una férrea censura por parte de un cura, que leía cartas llegadas y contestaciones dadas antes de ser remitidas a las oyentes. Muchas de esas cartas relatan no sólo dudas o miedos. Muchas de ellas son verdaderos delitos: maltrato, violaciones, etc muchos de ellos ocurridos en el ámbito familiar.

En definitiva, La huella de una carta es una novela que merece la pena ser leída; una historia de ficción que bien puede ser una fotografía fija de una sociedad en los años 60-70 de un país retrogrado, donde la mujer no pinta nada más allá de su servicio a maridos e hijos y donde el negocio de las farmacéuticas, el ánimo de lucro llevado a su máxima expresión, ha malogrado la vida de tantos niños que nacieron en esos años y cuya vida sigue siendo un calvario aún hoy en nuestros días.

No quiero dejar de mencionar que Rorario Raro donará un porcentaje de los ingresos obtenidos en concepto de derechos de la venta de la novela a AVITE, la asociación de víctimas de la talidomida en España.


lunes, 7 de agosto de 2017


Esta semana empiezo a leer El laberinto del hindú de José Vicente Alfaro, un libro que comencé hace ya unas semanas pero que abandoné porque se me acumularon varias lecturas conjuntas de forma simultánea y no me daba tiempo a tanto.

Lo acompañaré con la lectura de La dama del pozo de Daniel Sánchez Pardo, un libro que lleva ya unas semanas en mi estantería. Por lo demás, tumbona, piscina, paz y sosiego, todo aderezado con mucha sombra 😏

Qué paséis buena semana!!!


jueves, 3 de agosto de 2017



Este mes de julio, a pesar del calor o precisamente por él, he recuperado el ritmo con las lecturas y he leído más de lo que esperaba a comienzos del mes. Como no se podía ni respirar en la calle, la verdad es que he pasado mucho tiempo metida en la "cueva" de mi casa que es donde únicamente se podía respirar algo de frescor y son muchas horas para ocupar el tiempo.

Agosto, por las vacaciones suele ser mi mejor mes de lecturas por razones obvias a pesar de que, al menos, una semana abandono Extremadura y suelo subir a tomar el fresco a algún lugar del norte, siempre al norte.

LIBROS LEÍDOS.


SEGUIMIENTO DE RETOS.


  • RETO GENÉRICO: 31/40.
  • RETO 25 ESPAÑOLES: 23/25
  • RETO SABUESOS: 11 sabuesos. Igual que el mes anterior.
  • RETO SAGAS FAMILIARES: 8/10. Dos más este mes.
  • RETO NOS GUSTAN LOS CLÁSICOS: 5/5. CUMPLIDO.
  • RETO DE LA A A LA Z: 16/24 letras y 1 especial.
  • RETO LEYENDO EN EL TIEMPO: 7/10 décadas.
  • MIS PENDIENTES: Dos libros de la estantería antes de 2017.

  • PREVISIÓN DE LECTURAS DE AGOSTO.
    • Latidos de Franck Thilliez (Leído)
    • No volveré a tener miedo de Pablo Rivero. (Leyendo)
    • El 19 de marzo y el 2 de mayo de Benito Pérez Galdós (Leído)
    • El color del silencio de Elia Barceló (leyendo)
    • La dama del pozo de Daniel Sánchez Pardo.
    • Secretos imperfectos de Michael Hjorth y Hans Rosenfeldt.
    • El Ángel de Sandrone Dazieri.
    • Caraval de Stephanie Garber.
    Qué paséis un mes genial de agosto!!!!


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