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martes, 18 de septiembre de 2018

de Arnaldur Indridason.


Título: Hipotermia
Autor: Arnaldur Indridason
Editorial: RBA Editores, 2015
Páginas: 352.

SINOPSIS.

Una mujer obsesionada con saber si existe algo después de la muerte aparece ahorcada. 

Un padre sigue buscando a su hijo desaparecido hace veinte años sin dejar rastro. 

A la vez que consigue cerrar ambos casos, el inspector Sveinsson empezará a indagar en la tragedia que ha marcado toda su vida: la desaparición de su propio hermano.

IMPRESIÓN PERSONAL.

Todos los años me gusta acercarme a la literatura nórdica y desde que descubrí a este autor, esta es la tercera novela que leo de él, aunque es la sexta de la serie del policía Erlendur Sveinsson. En su día ya leí Las marismas e Invierno ártico, dos novelas de este mismo personaje, con lo cual ya podéis ver un poco el caos que estoy montando a la hora de acometer esta serie policíaca, que, por cierto, me está gustando mucho.

La verdad es que recomiendo comenzar con la primera evidentemente y seguir el orden de la serie y no como lo estoy haciendo yo hasta ahora porque el personaje de Erlendur es tan profundo en el plano personal que es bueno ir viendo su evolución caso a caso. Me encantó la persona de Erlendur desde la primera novela y me encantó el policía que hay en él, su manera de investigar los hechos, de profundizar en las vidas de las personas afectadas y de ser capaz casi siempre de ver más allá de lo que se ve con los ojos o los análisis forenses para adentrarse en los sentimientos de la gente y en el influencia de un medio tan hóstil como el de Islandia en el comportamiento de sus ciudadanos.

En este caso (realmente no hay caso) Erlendur lleva una investigación extraoficial sobre el suicidio de una mujer, Maria, que se ahorca en su casa de verano junto a un lago islandés. El caso parece muy claro desde el principio porque la mujer había perdido hace dos años a su madre, con la que estaba muy unida, y no acababa de salir de su depresión, obsesionada como estaba por recibir una señal desde el más allá que le indicara que su madre era feliz al otro lado.

A la vez, y dado que hay poco trabajo en la comisaría, Erlendur, siempre obsesionado por las desapariciones de personas, ya que su hermano pequeño desapareció cuando era un niño y nunca se supo más de el, desempolva de los expedientes aún por cerrar dos casos de desapariciones, la de un joven, David, que lleva desaparecido veinte años, y la de una chica, amante de los lagos, de la que tampoco se tuvo nunca ninguna pista.

Las novelas de Indridason son pausadas porque su personaje, mantiene conversaciones consigo mismo a medida que va desgranando lo que pudo pasar para que una mujer tan joven se llegara a suicidar, por mucho que estuviera interesada en cuestiones espiritistas o de contactos con el más allá. El policía, en esta ocasión sin el apoyo de sus compañeros, investiga paso a paso la vida de María, de su madre, de la muerte de su padre y, desde luego, a su marido para llegar a un resultado sorprendente pero totalmente coherente y lógico. A la vez, vuelve con gran pericia a encontrar nuevos rastros dejados atrás por los dos desaparecidos que dan un giro, tras veinte años a las desapariciones de ambos jóvenes.

Me ha encantado de nuevo este policía y la forma en que el autor consigue que se mueva, sus prioridades, sus intuiciones tan certeras y esa manera tan suya de ver más allá de los hechos puros y duros. Además, en este caso, conoceremos a María, a la que el autor nos introduce, como si estuviera viva, y desde luego, a todos aquellos que intervinieron en su vida en uno u otro momento. Y como no, ese frío glaciar que rodea todo, donde el hielo oculta en minutos cuerpos y pruebas de tal manera que es sencillo delinquir y salir impune.


viernes, 9 de diciembre de 2016

de Arnaldur Indridason.


Título: Las marismas
Autor: Arnaldur Indridason
Editorial: RBA, 2009
Páginas: 270.

Resumen oficial.

Holberg, un camionero de sesenta y nueve años, aparece asesinado en el sótano de su casa en el barrio de Las Marismas, en Reikiavik, junto a una nota incompleta de lo que aparenta una confesión -"Yo soy el..."-, que sólo cobrará sentido para Erlendur y su inseparable Sigurdur Óli cuando encuentran la foto de la tumba de una niña. Sin embargo, esa niña, fallecida hace más de cuarenta años, no fue asesinada.

¿Qué significa entonces el mensaje del misterioso Holberg, a quien nadie parece conocer? 

El drama que esconde la biografía del viejo y la exhumación del cadáver de la niña provocará el regreso de viejos fantasmas, también a la vida de Erlendur. Y, en el peor momento, una joven novia desaparece de su propio banquete de bodas.

Impresión personal.

A finales del año 2014 me acerqué a a novela negra islandesa que representa Arnaldur Indridason. Y lo hice sin orden ni concierto con la novela Invierno ártico, una novela que me encantó, no sólo por el estilo propio del autor, sino por los personajes y la tremenda ambientación que define su obra. Aunque la obra se puede leer sin problemas sin seguir el orden establecido de la serie de Erlendur, lo cierto es que a partir de esta primera aproximación, decidí adentrarme en ella por orden para ver mejor la evolución de los personajes.

Las marismas es, por tanto, el primer libro de la serie dedicada a este policía y sus compañeros de batalla, Sigudur Óli y Elinborg. Me ha resultado curioso que en esta primera entrega los personajes se perfilan mucho menos que en Invierno ártico, donde perfectamente pude averiguar muchas más cosas del carácter de Erlendur por la cosas que le habían ocurrido en el pasado y que se recreaban en el libro. Sin embargo, en esta primera entrega, vemos que el protagonista es en efecto una persona triste y reflexiva, con muy buen corazón y con dos hijos con graves problemas, uno de alcoholismo y otra drogadicta. Un policía que vive solo desde hace años y cuyos hijos sólo suelen aparecer cuando necesitan sacarle algo de dinero. La verdad es que me gusta Erlendur, es un policía muy inteligente y muy intuitivo y creo que viviendo donde vive y con esa climatología tan particular, resulta difícil estar "tocando las castañuelas" en algún momento del día. Pareciera como si el carácter de Erlendur coincidiera con el ambiente que le rodea, el de una isla con pocos habitantes, donde el paisaje desértico y frío se cuela en la personalidad de sus habitantes. De hecho, cuando una se mete en la novela de lleno, alguna broma gastada por alguno de los compañeros de Erlendur es como si no encajara realmente y el propio protagonista, de hecho, las encaja bastante mal. Tiene bastante poco sentido del humor aunque no es antipático, sólo serio y meditabundo.

La trama de la novela me ha resultado muy original y está perfectamente hilada con puntadas tan finas y tan inteligentes que prácticamente hasta el final eres incapaz de relacionar los hechos y vislumbrar un final coherente. Relacionar delitos como la violación, el asesinato de un anciano, la muerte de una niña con investigaciones genéticas resulta, desde fuera, algo complejo. Sin embargo, el autor con su buen hacer, su ritmo pausado y constante y un estilo muy gráfico consigue hacerte avanzar a la vez que lo van haciendo con su intuición los mismos policías. Y digo intuición, porque de entrada, nada de lo que aparece ante ellos tiene ni pies ni cabeza, ni explicación coherente que pueda guiarles hacia un camino u otro.

El ambiente de la novela debe corresponderse bastante fielmente a lo que es Islandia o, por lo menos, a la idea que los occidentales tenemos de ese país en pleno invierno. Es una de las cuestiones que más me llama la atención de la novela negra nórdica. Esa capacidad de recrear ese frío y esa oscuridad nebulosa que debe tener el paisaje frente a la claridad arrolladora de nuestro sol. Pareciera que los crímenes que se comenten son más macabros precisamente por realizarse en esos entornos tan solitarios, tan de puertas hacia dentro, donde las relaciones deben ser muy hacia dentro de las propias familias.

En resumen, me ha vuelto a encandilar Indridason con esta primera entrega de su policía estrella y desde luego mi intención es continuar con toda la serie. El misterio de este país, sus gentes, su paisaje y cómo no, sus crímenes, me llaman poderosamente la atención.


martes, 4 de noviembre de 2014

de Arnaldur Indridason.




Título: Invierno Ártico. Un caso del Inspector Erlendur Sveinsson
Autor: Arnaldur Indridason.
Editorial: RBA Libros, 2012
Páginas: 352.

Resumen oficial.

En enero, el implacable invierno islandés se adueña por completo de la isla. Elias, un niño de diez años, ha aparecido apuñalado cerca de su casa y en estado de congelación. 

La víctima del homicidio es el hijo de una inmigrante tailandesa que trabaja duro para mantener a su familia desde que su marido islandés les abandonó. 

El inspector Erlendur Sveinsson y sus inseparables ayudantes Sigurdur Óli y Elínborg son los encargados de llevar a cabo la desagradable tarea de resolver un asesinato en el que no faltan sospechosos. Erlendur y sus compañeros se verán obligados a ahondar en el pasado de la familia y a sumergirse en las profundidades de la sociedad islandesa.

Impresión personal.

Dos motivos esenciales he tenido para seleccionar este autor y esta novela. Tenía muchas ganas de estrenarme con el autor islandés y el Reto de la A a la Z ha sido la excusa perfecta para que de una vez me pusiera con él. A parte de ello, cada día me llama más la atención Islandia. Hace ya dos años que todos los veranos tenemos un intercambio de islandeses con jóvenes de Zafra y todos los veranos conozco a un par de adolescentes islandesas que se quedan en casa de un familiar porque tengo sobrinas mellizas y las acogemos de dos en dos. Lo que cuentan, lo que les gusta o rechazan de plano (comida, ropa, costumbres,...), su simple físico que se abrasa con el sol extremeño nos resulta a todos curioso y te entran ganas de visitar Islandia, aunque en otra época diferente a la que muestra el libro.

Invierno Ártico es la quinta novela de la serie del inspector Erlendur Sveinsson y seguramente debería haber empezado por la primera de la serie. No obstante, considero que lo que he leído del inspector y de su equipo está en una situación de "status quo" y que nada me impedirá empezar con ellos desde cero más adelante. Por una lado, tenemos al protagonista de la serie Erlendur, un inspector que sin cautivarme como otros, es un hombre atormentado porque cuando era niño su hermano pequeño que estaba a su cuidado desapareció en la nieve sin que se lo llegará a encontrar. Erlendur se siente por ello culpable y constantemente deprimido por haberle sobrevivido. Además está solo aunque tiene dos hijos que intentan retomar con él algún tipo de relación. Una hija drogadicta que está aparentemente intentando rehacer su vida al margen de las drogas (Eva Lind) y un hijo, Sindi, que de vez en cuando intenta acercarse a su padre aunque más para recriminarle que para reconciliarse con él. En resumen, Erlendur me ha parecido un policía que realmente no puede ser otra cosa. El trabajo le absorbe al ciento por ciento más por necesidad vital que porque el trabajo en sí requiera esa cantidad de tiempo; es un personaje triste, solitario y de costumbres un tanto monótonas, pero un buen policía con dedicación exclusiva.

Junto a él, hay que destacar a Sigurdur Oli y a Elinborg. El primero, con problemas matrimoniales porque su mujer desea un hijo que no llega y que tiene al matrimonio sumido en una frustración continua. Y Elinborg, policía y madre de familia, que intenta conciliar ambas cosas además de meterse en la vida del resto de sus compañeros como si dependiera de ella.

Invierno Ártico es una novela negra lenta y pausada, no sólo en la investigación sino en todo lo que se cuenta de sus personajes. Pero a pesar de ello, creo que la lentitud es obligada y premeditada por parte del autor. La descripción de ese invierno islandés no da opción a otra cosa. El ambiente invernal está tan bien conseguido que puedes sentir el frío en los huesos, en las manos y en los pies cuando los personajes caminan o esperan vigilando. Por otro lado, la mezcla de culturas del caso entre la islandesa y la oriental de Tailandia provoca por fuerza lentitud en la investigación. La traba del idioma de parte de los protagonistas y el misterio que los envuelve hace que todo se ralentice por necesidad. Pero a mi personalmente me ha gustado ese ritmo lento porque en ese ambiente no me pega otra cosa.

Tampoco vayamos a pensar que la trama de la novela es de esas que dan miles de giros, que te sorprenden y que te mantienen en tensión. Es una trama muy bien perfilada donde puedes intuir  durante la investigación varios móviles y varios culpables. Móviles que van desde el racismo y la xenofobia instaurada cada vez más en la población islandesa o la pederastia o la simple casualidad y la mala suerte de un niño que está en un momento y un lugar determinado. Todo ello es posible, y por ahí nos irán llevando los investigadores mientras nos van enseñando la situación del país frente a cada uno de esos asuntos.

Personalmente, me ha gustado mucho el estilo del autor. Me ha parecido una manera de escribir cuidadosa y muy gráfica sin ser descriptiva. Tal y como cuenta los hechos que van pasando puedes colocarte en la situación y sentirla. En treinta capítulos de corta dimensión, la historia aunque contada de forma pausada, tiene el suficiente ritmo para que no quieras abandonar sin saber las causas finales de los hechos.

Por otro lado, me han quedado ganas de reencontrarme con Erlendur, ver como era antes de esta entrega y como evoluciona. La verdad es que me he preguntado en varias ocasiones cómo en un país como Islandia con esa climatología alguien puede salir de un estado de tristeza así. No creo que sea fácil cuando apenas hay dos horas de luz natural en pleno invierno y un frío que debe congelar la más fuerte de las voluntades.


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