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miércoles, 27 de septiembre de 2017

de Benito Pérez Galdós.


Título: El 19 de marzo y el 2 de mayo
Autor: Benito Pérez Galdós
Editorial: Alianza, 1976
Páginas: 193.

SINOPSIS.

El 19 de Marzo y el 2 de Mayo es la tercera novela de la primera serie de los Episodios Nacionales de Benito Pérez Galdós. 

Continúa con la historia del joven gaditano Gabriel de Araceli, quien es también protagonista de los dos anteriores episodios, La Corte de Carlos IV y Trafalgar. 

La vida de Gabriel transcurre entre idas y venidas de la capital a Aranjuez, donde su novia Inés, huérfana, vive recogida por su tío, párroco de Aranjuez y protegido del Primer Ministro Manuel de Godoy, de quien dice ser paisano y amigo.

IMPRESIÓN PERSONAL.

En esta nueva entrega de los Episodios Nacionales de Galdós, volvemos a encontrarnos con unos hechos históricos muy relevantes para nuestro país como son el Motín de Aranjuez, el 19 de marzo de 1808, y el levantamiento del 2 de mayo de los ciudadanos madrileños contra las tropas napoleónicas, y con unos personajes ya conocidos en entregas anteriores que son los responsables de irnos contando sus andanzas por estos hechos: Gabriel de Araceli.

En esta ocasión, Gabriel con su gracia, su inocencia y su desparpajo, nos cuenta como es testigo y se ve involucrado en el Motín de Aranjuez, una ciudad en la que se encuentra de visita porque ha ido a ver a su amada Inés, una chica muy trabajadora, que tras la muerte de su madre en el capítulo anterior, se ha ido a vivir con su iluso tío Celestino, un clérigo forofo del Príncipe de la Paz que oficia en Aranjuez. En esa visita no sólo presencia y participa en el motín arrastrado por las gentes del lugar, sino que sufre cuando ve que el tío de Inés se deja engañar por unos supuestos familiares de Inés y la entrega para que se la lleven a Madrid con la promesa de que será rica y heredera de una gran fortuna.

Precisamente, introduciéndose en el negocio de esos familiares tan mezquinos, Gabriel regresa a Madrid donde intentando salvar a Inés de sus tíos, presenciará el levantamiento de los madrileños el 2 de mayo y días sucesivos contra las tropas invasoras.

El 19 de marzo y el 2 de mayo es una novela llena de un gran dinamismo donde no dejan de pasar cosas. Es un periodo muy convulso de nuestro país donde el pueblo toma gran relevancia y las revueltas en las calles se suceden ante los ojos de unos gobernantes corruptos e inútiles y unos invasores que se aprovechan de esa situación de inestabilidad en el país. También es una novela donde volveremos a sonreír con las peripecias, las estratagemas y tretas que inventa Gabriel para liberar a su enamorada Inés de las garras de sus avaros tíos, con la presencia de personajes reales de nuestra historia como el mismo Godoy, Príncipe de la Paz, Eugenio de Palafox, conde de Montijo, Luis Daoíz y Torres o Pedro Velarde. En esta nueva entrega además Galdós se centra en la acción del pueblo, en la defensa que los ciudadanos hacen de su país y se aleja de las altas esferas desde donde ese mismo país ha sido entregado por intereses y por torpeza a las tropas invasoras de Napoleón.

En conclusión, en esta tercera entrega de los Episodios Nacionales, Galdós ha vuelto a conquistarme, no sólo porque los hechos que relata son de gran interés histórico sino porque encaja a la perfección unos personajes ficticios propios de la época a los que se les coge rápidamente cariño, con personajes de corte histórico, muchos de ellos anónimos entre tanta revuelta, que nos muestran el gran valor que en su día tuvo el pueblo frente a la estupidez y la corrupción de sus gobernantes y sus clases pudientes. Unos Episodios Nacionales que, como ya he comentado en otras reseñas, merecen la pena ser leídos y que con seguridad no resultan nada aburridos.


viernes, 8 de septiembre de 2017

de Benito Pérez Galdós.


Título: La corte de Carlos IV
Autor: Benito Pérez Galdós
Editorial: Alianza Editorial, 2008
Páginas: 224.

SINOPSIS.

Después de haber participado en 1805, con catorce años, en la batalla de Trafalgar, en la que la flota hispano-francesa fue batida por la inglesa, Gabriel de Araceli se encuentra dos años después, en 1807, en la villa y corte. 

Criado primero de una actriz y después de una aristócrata, resulta así testigo privilegiado de las intrigas y rivalidades que en la corte de Carlos IV enfrentan a partidarios y enemigos del favorito Godoy –el “Príncipe de la Paz”– como del príncipe Fernando, futuro Fernando VII. 

El malestar popular que fuerza la caída de Godoy y la abdicación del monarca tras el “motín de Aranjuez” en marzo de 1808 y la inmediata intervención francesa, preludio del levantamiento del 2 de mayo en Madrid y el comienzo de la Guerra de la Independencia.

IMPRESIÓN PERSONAL.

Ya comenté en mi anterior reseña de Trafalgar, el primero de los Episodios Nacionales de Benito Pérez Galdós, que me había sorprendido gratamente no encontrarme con unos clásicos que siempre pensé que me iban a aburrir no sólo por la forma en que pudieran estar escritos sino por lo que relataban, ya muy lejos del contexto actual. Sin embargo, me estoy encontrando con unas novelas muy amenas en su relato y la forma en que están escritas, muy críticas porque en muchas ocasiones se utiliza la ironía y el sarcasmo en boca de algunos de sus protagonistas al modo de Quevedo o de Valle Inclán y porque el personaje principal, Gabriel (Gabrielillo, en muchas ocasiones) nos va relatando la historia que directamente está viviendo en persona y con sus propios ojos, que no son otros ojos que los del propio Benito Pérez Galdós y toda su carga de realismo y crítica de la época que todos conocemos.

En esta segunda entrega, nos encontramos a Gabriel tras la batalla de Trafalgar, como criado de una actriz de la época, Pepita González, La González, que trabaja en el Teatro del Principe. Es realmente curioso constatar como, incluso en el teatro, en España se forman bandos contrarios que se odian a muerte y se perjudican todo lo que pueden a base de todas las triquiñuelas que la imaginación les trae a la mente sin tolerarse en ningún momento. Y, como siempre en este país, mientras mas torpe y más lerdo, mejores augurios tiene un grupo frente a otro.

Placa en Badajoz
La trama se desarrolla en los momentos previos a la invasión napoleónica de España y a la posterior Guerra de Independencia, una época llena de intrigas palaciegas en las que se conspira contra Manuel Godoy y los Reyes, Carlos IV y Maria Luisa, por una lado, y se comienza a apoyar al hijo traidor, Fernando VII. Gabriel pasa de ser criado de La González a ser una especie de peón de Amaranta, una duquesa que vive en la Corte y es firme partidaria de los Reyes y de Godoy, mientras que su eterna enemiga, Lesbia, condesa, defiende los intereses del Principe de Asturias en contra de sus padres.

En este enredo de intereses y algunos amoríos se desarrolla el momento de la vida de Gabriel, que sueña con que al estar en la Corte con Amaranta, en El Escorial, consiga un puesto de mayor altura, tal y como el piensa que se merece. Para compensar este "cuento de la lechera" que tiene siempre en la cabeza, mantiene una dulce amistad, mezclada con devoción con Inés, una costurera del pueblo llano que vive con su tío, un clérigo que vive a la espera de que su paisano Godoy le ofrezca un puesto digno de su saber y su devoción, y con su madre. Seguramente, es Inés la única persona de toda la novela que tiene los "pies en el suelo" y que procura contrapesar los sueños de grandeza que tiene su amigo para poder orientar con coherencia sus acciones.

Por fortuna, a pesar de vivir entre tantas intrigas y traiciones, Gabriel opta por la lealtad por encima de todas las cosas a pesar de ser tentado en múltiples ocasiones por personas pudientes e interesadas en sus servicios de espionaje. Alrededor de él acontecen hechos históricos que desembocarán en una invasión del país por tropas francesas y en sucesos que traen revueltas y sangre a las calles de nuestras ciudades más relevantes, como se verá en Episodios posteriores relatados por Galdós.

Si Trafalgar ya me pareció una novela amena a pesar del propio hecho bélico de narrar una batalla, esta segunda entrega de los Episodios Nacionales me ha resultado aún más entretenida y más divertida, ya que los apelativos que se utilizan tanto en el mundillo del teatro como en la Corte entre personas supuestamente "leidas" son "muy españoles", muchos de ellos usados también en la actualidad ante los múltiples casos de corrupción que tenemos en nuestro país. Muestra de que no hemos cambiado tanto como algunos puedan pensar. Quizás sea una cuestión de genética 😉


martes, 18 de julio de 2017

de Hanni Münzer.


Título: Cuando la miel muere
Autora: Hanni Münzer
Editorial: Alianza Literaria, 2017
Páginas: 464.

Sinopsis.

La joven e inquieta Felicity acaba de terminar sus estudios de medicina y se dispone a irse a Afganistán con una ONG. Una llamada de su padre, enfermo en una silla de ruedas, va a cambiar todo. Su madre no ha vuelto a casa tras ir a la residencia a recoger las pertenencias de la abuela Déborah que acaba de fallecer. En la residencia le dicen que se marchó muy agitada llevando una caja. Los movimientos de su tarjeta apuntan a que, incomprensiblemente, se ha ido a Roma. Felicity toma un avión y parte en su búsqueda. Termina encontrándola en un hotel, enajenada, rodeada de viejos artículos de prensa y documentos, y con un diario de la abuela escrito en hebreo.

¿Por qué se fue a Roma la madre de Felicity? ¿Qué esconde el misterioso diario? Un dramático secreto familiar, vinculado a uno de los capítulos más sombríos del pasado europeo. Un secreto relacionado con el destino trágico de su bisabuela, Elizabeth, famosa cantante de ópera afincada en Múnich, y de su hija Déborah, pianista de talento y abuela de Felicity. 

Entre Múnich, Berlín, Cracovia, Roma y Seattle, y a saltos en el tiempo, Hanni Münzer nos narra la historia de cuatro generaciones de mujeres atrapadas por la semilla del mal que acompañó a las tragedias del siglo XX. Cuatro generaciones sacudidas por el amor y la traición, los sentimientos de culpa, venganza y redención, en una novela de intriga apasionante. 

Impresión personal.

Secretos familiares, diarios escondidos en baúles de una difunta, la II Guerra Mundial y mujeres que, como siempre, viven las desgracias de su tiempo de otra forma más callada y no por eso, menos dura que la que pueden pasar los varones en el frente o en actividades típicamente masculinas, son ingredientes, los cuatro, a los que yo difícilmente me puedo resistir. Algunas veces, después de leer este tipo de libros me entra siempre la nostalgia de lo irremediable. Nunca pregunté a mis abuelos y abuelas cómo pasaron ellos la Guerra Civil, donde les pilló, cómo vivían y cómo sobrevivían. Te llegan retazos muchas veces cuando comes algo y alguna persona mayor comenta alguna cosa que comían durante la guerra y los años del hambre, pero solemos prestar muy poca atención a sus "batallitas" y luego nunca nos quedan retazos de esas vidas pasadas tan duras porque apenas sabían escribir en esa época y es difícl encontrarse entre los restos familiares diarios y/o escritos que te cuenten historias de vida. A veces una piensa en lo que se encontrarán mis hijos sobre mi vida, ahora que contamos casi todo en redes sociales, en blogs como éste o en archivos de ordenador. Mientras yo he buscado y conservado como una loca los pocos rastros de la vida de mi propia madre ¿no se sentirán algún día mis hijos saturados con tanta información sobre mi? 

A Martha y Felicity, madre e hija, en 2012, cuando fallece Déborah, madre de Martha y abuela de Felicity, en una residencia sólo les queda una caja llena de recortes de prensa de épocas pasadas y un diario escrito en hebreo a modo de código secreto y un destino, Roma, para empezar a investigar sobre un pasado desconocido para ambas. Sólo tienen en común que ni Déborah pareció nunca tener un cariño especial por su hija Martha, o al menos nunca se lo demostró, y que Felicity ha vivido con esa misma carencia durante toda su vida, porque tampoco Martha ha sido la madre del año para ella, cosa que hace que ni ella misma sea capaz de dar un amor que ella nunca ha recibido. Madre e hija se vuelcan en la vida de Déborah, más para intentar comprender la suya propia que por la curiosidad de saber quien fue aquella desconocida tantas veces ausente.

El diario se remonta a una época del pasado, los años 20 en Alemania, en Munich concretamente, donde Elizabeth Malpran, una famosa cantante de ópera alemana y Gustav Berchinger, médico judío se casan a tan solo un mes de conocerse y establecen una maravillosa familia con la llegada a la misma de Déborah y Wolfgang, un niño enfermizo con una pierna más corta que otra pero con gran inteligencia. La historia de esta familia podría ser la de cualquiera de las nuestras. Una familia feliz, cuyos cónyuges se aman a pesar de la diferencia de edad y lo diferente de sus profesiones y caracteres, unos hijos que crecen y a los que educan para que cultiven aquello para lo que han sido favorecidos. Una familia que de la noche a la mañana ve como su mundo se derrumba en pocos meses ante la irrupción de la ideología nazi, una ideología que como siempre cala en la población más carente de posibilidades y de escrúpulos mientras el resto se abandona al miedo, al miedo que paraliza y que lo silencia todo, hasta la barbarie más enorme jamás cometida sobre el ser humano. El terror se empieza a fraguar para Elizabeth y Gustav, en 1923 con el fallido golpe de estado de un Hitler aún incipiente pero que tiene claro adonde quiere llegar y cómo hacerlo. A partir de ahí, la historia nos cuenta que todo va de mal en peor, pero que lo peor aún no ha llegado para esta familia. Me ha encantado en esta época la evolución de Elizabeth desde ser una diva despreocupada de todo y por todos, a tener que hacerse responsable de su familia y de qué forma, todo para que sus hijos sobrevivan. Pero si tengo que nombrar a un personaje que me ha enamorado desde que aparece, nombraría a Gustav. Todas las partes en que se reflejan sus opiniones, su pensamiento, las historias que relata a sus hijos me ha parecido una parte sobresaliente de la novela, que esconde gran parte de la filosofía de vida que la autora quiere transmitirnos y que heredarán sus hijos, al menos, Wolfgang a pesar de su corta edad.

A Elizabeth, le sucede su hija Déborah en responsabilidad y en otras cuestiones que no nombro para no desvelar una parte importante de la novela. Déborah es un personaje lleno de dolor y de odio, pero ¿cómo no entenderla? ¿cómo no comprender su sufrimiento y la manera de afrontarlo? Podemos opinar que es un personaje inestable, que lo mismo le da por tomar partido, por rebelarse, como por entregarse a todo lo que ocurre a su alrededor, pero ¿que se le puede pedir a una joven de 16 años, huérfana, en medio del terror, viviendo y conviviendo con él en su propia casa y asumiendo la responsabilidad de que su hermano, cojo de nacimiento, no sea  pasto de las fieras, en pro de una raza alemana pura? Yo no sé cómo reaccionaría ante una situación como esa, la verdad. Hay gente que se rendiría y terminaría con su vida. Lo hacemos por problemas menos relevantes. Me ha gustado Déborah, mejor dicho, creo que la he comprendido y ¿cómo no? me ha encantado Marlene y la estabilidad que le trasmite a la adolescente, su solidaridad, su entrega y su valentía. Me he quedado con las ganas de saber mucho más de este personaje y aunque la novela le da cierto protagonismo, al final me ha sabido a muy poco su desarrollo.

Cómo veis, apenas os hablo de Martha y Felicity. La novela apenas les da importancia. Diría que son la excusa perfecta para contar la historia de Elizabeth y Déborah, la historia que sirve de curación a las dos tras la lectura del diario. La vida de Martha y Felicity ha sido una vida normal en Estados Unidos salvo que ninguna han entendido nunca porque no han recibido nunca el amor que se espera de una madre y esa cuestión queda aclarada tras la lectura del diario de Déborah. Ya sé que cuando existen dos hilos temporales solemos esperar un cierto equilibrio entre una época y otra, pero la verdad es que yo no he echado en falta el hilo del presente porque me ha interesado muchísimo el del pasado. Los personajes, la época, la ambientación en diferentes ciudades y los hechos en sí me han gustado mucho a pesar de que es cierto que a veces la traducción se percibe demasiado forzada y hay algunos giros que cuesta hacerte con ellos.

En conclusión, a mi me ha gustado esta novela, seguramente más que al resto de participantes en la lectura conjunta. No esperaba nada de ella a simple vista y me he encontrado con una historia de dos mujeres en una época aterradora cuya estela se ha dejado sentir en sus descendientes. Han conseguido sobrevivir al horror y al olvido, y eso ya es una victoria.


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